Aunque demostrar el amor, la gratitud y el respeto hacia una madre no tiene precio, nunca está de más estar preparado económicamente para sufragar los gastos que conlleva la celebración del Día de las Madres, más aún cuando usted pretende agasajarla llevándola a comer (cenar o almorzar) a un restaurante.
Por ello, durante los últimos años los restaurantes ofrecen diversas promociones, que son anunciadas semanas previas a la celebración. Innumerables son los fax o e-mail, que se envían a las oficinas con los menús, para que el panameño escoja la opción que más le conviene.
Como en una competencia, para atraer a los comensales, a parte de ofrecerse un menú especial, no se descuida el ambiente, que puede estar amenizado por mariachis, tríos de guitarra o piano, e inclusive se garantiza un obsequio, una botella o copa de vino en la mesa como acompañamiento al menú.
Así lo constató El Panamá América, mediante un sondeo realizado, que demostró que tanto en los restaurantes, como en los hoteles, a parte de ofrecer los menús de la carta, se preparan platos especiales para las madres. Ofrecen elegantes bufetes, que atraen a toda la familia, en los que se incluye a los pequeños de la casa.
Los precios son variados y las ofertas también. Así pues, si aún usted no sabe dónde llevar a Mamá, no crea que resultará difícil porque con tan sólo realizar una llamada, los precios y el menú estarán a su disposición para que pueda hacer su presupuesto de acuerdo con lo que dispone en su bolsillo. Compare precios
Restaurante Rodizzio:
Ofrece un buffet por $15.95 por persona, amenizado con un trío de guitarras.
Restaurante Las Tinajas:
Tiene un buffet por $14.50 para adultos y $7.50 para niños. Amenizará un trío de guitarras.
Restaurante Sunly:
Tiene un menú especial compuesto de cuatro platos especiales, que incluye aperitivos y postre a un costo de $12.00 por persona.
Restaurante Yesterday:
Además de tener el menú de la carta, cada plato fuerte estará acompañado de una copa de sangría para agasajar a las madres.
Restaurante Rincón Suizo:
Tienen un menú especial compuesto de una entrada, plato fuerte y postre por $28.00
Holiday Inn: buffet a $16.50* por persona, música en vivo y regalos.
Hotel Miramar: brunch a $25.00* por persona y música en vivo.
The Bristol: almuerzos agotados. Cena $30.00* (cinco platos, más música en vivo y copa de vino).
Caesar Park: buffet a $21.95*, incluye obsequios, música en vivo y champagne.
Hotel El Panamá: buffet a $19.50*, incluye serenata y mariachi.
Marriott: almuerzos agotados. Cena a $19.95*. Incluye champagne y música vivo.
Hotel Continental: buffet a $21.95*. Niños menores de 8 años $11.00 dólares, música en vivo y obsequios.
*Tener presupuestado los impuestos en estos menús.
En algunos países la celebración tiene variantes en cuanto a fechas. Por ejemplo, en Israel se escogió el 28 de febrero para venerar la memoria de Henrita Szold, porque según la historia nadie como ella luchó por salvar a los niños, como a sus propios hijos, ante la amenaza de Hitler durante la Segunda Guerra Mundial.
Las características de esa festividad son también singulares. En Austria hay paseos en lagos y fiestas callejeras. En el Caribe los pequeños llevan una flor blanca en el ojal o el cabello, en señal de que su progenitora es recordada. Pero si la flor es roja, es que aún vive con ellos.
En Dinamarca se obsequian flores a todas las madres, no hay regalos de otra índole; pero en Checoslovaquia se distingue a las madres ejemplares con diplomas.
En tanto, en Finlandia sólo hay cuatro fiestas nacionales, la del Día de la Independencia, de la Armada, de la Bandera y de las Madres. En Suiza, los bailables por el Día de Madre han hecho famoso a Tésimo, ese rincón romántico que todo visitante que no la incluya siente incompleta su experiencia en esa nación.
En Panamá se celebra el 8 de diciembre de 2003, por la Virgen de la Inmaculada Concepción. Se acostumbra hacer regalos de toda índole, por lo que el comercio aprovecha esta celebración para vender diversos productos y ofertas.
Opciones para comer con mamá
Durante este día ninguna madre merece cocinar, al contrario, hay que mimarla.