La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) parece dispuesta a sancionar, en la reunión que celebra en Viena mañana y el martes próximo, un aumento de su oferta oficial con el fin de frenar el fuerte encarecimiento del crudo.
Arabia Saudí, el mayor exportador mundial de petróleo y por eso líder en el seno de la OPEP, está a favor de un acuerdo para aumentar la cuota oficial de producción de diez de los países miembros de la organización (todos menos Irak), establecida actualmente en 28 millones de barriles diarios (mb/d).
Ante el fuerte encarecimiento del "oro negro" y sus derivados, acentuado tras los daños causados por el huracán "Katrina" en las infraestructuras petroleras del Golfo de México, el reino está dispuesto a abrir sus grifos al máximo.
Así lo confirmó en Viena Ali I. Naimi, ministro saudí de Petróleo, en declaraciones a los periodistas que lo esperaban a su llegada a esta capital, donde participará en la 137 conferencia ministerial de la OPEP, una reunión destinada a fijar la producción del grupo para el próximo trimestre.
"Absolutamente, sí", contestó Naimi a la pregunta de los periodistas de si Riad apoyaba un incremento de la oferta de la OPEP, y destacó su disposición "a apoyar cualquier cifra" hasta llegar al tope máximo de la capacidad de extracción.
En el caso de su país, dicha capacidad es de 11 mb/d, y puesto que actualmente bombea 9, 5 mb/d, la declaración del ministro saudí revelan que Riad podría incrementar sus extracciones en un volumen adicional de hasta 1, 5 mb/d.
Al mismo tiempo, en el mercado se considera que los saudíes son los únicos que en estos momentos cuenta con una capacidad excedentaria porque el resto de los productores, tanto miembros de la OPEP como ajenos a la organización, bombean ya desde hace meses al máximo de su capacidad.
Por eso, el incremento del bombeo podría resultar contraproducente ya que dejaría al mundo prácticamente sin capacidad excedentaria para suministrar barriles adicionales en casos imprevistos, algo que añade tensión a los mercados.
Además, según Naimi, en estos momentos el mercado no requiere de más crudo, puesto que los suministros superan a la demanda, lo que ha llevado a una acumulación de las reservas almacenadas en los países consumidores.
Frente a la pregunta de si veía actualmente una demanda real para barriles adicionales de crudo, respondió: "Absolutamente no".
Recordó que en estos momentos el principal problema que presiona al alza sobre los precios del petróleo "no está del lado del suministro de crudo", sino "en el sector del refino, y "Katrina" dañó algunas de las infraestructura" de ese sector.
Los analistas coinciden con esta evaluación al destacar que la preocupación dominante en los mercados petroleros se centra en los temores a una eventual escasez de productos refinados, provocados por un vigoroso crecimiento del consumo mundial, sobre todo en EE.UU. y China, que amenaza con superar la capacidad de la oferta.
Los consumidores están ahora pagando la falta de inversiones en el sector durante las décadas pasadas, pues en Estados Unidos no se ha construido una nueva refinería desde 1976, mientras que en Europa hace una década, y las existentes muestran ya síntomas de desgaste.
Así las cosas, las refinerías en todo el mundo no dan a basto para elaborar los productos que consume el planeta en cantidades crecientes y de poco sirve que se ofrezca más crudo, si éste no puede ser procesado.
OPEP dispuesta a aumentar la producción de petróleo
Los consultores descartan que el aumento vaya a aliviar de forma sostenida la presión sobre los precios en los mercados.