La OPEP revisó ayer a la baja su previsión sobre el crecimiento del consumo mundial de crudo en 2011 y 2012, fijándolo ahora en el 1.01% y el 1.36%, respectivamente, debido a la persistente incertidumbre sobre la coyuntura mundial.
Ante todo, son preocupantes la zona euro y una "desaceleración en las economías avanzadas que ha sido más pronunciada de lo esperado".
La demanda petrolera del planeta se situará en una media de 87.81 millones de barriles diarios (mbd) en 2011, un 1.01 % más que el año pasado.
En 2012 crecerá un 1.36 % (hasta los 89.01 mbd), según los cálculos publicados ayer por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en su informe mensual.
Las cifras del grupo petrolero son inferiores a las estimadas hace un mes, cuando vaticinó un crecimiento anual del consumo de "oro negro" del 1.22% y del 1.44 % en 2011 y 2012, respectivamente.
"El freno económico está pasándole la cuenta a la demanda petrolera mundial, especialmente en la OCDE ", señala la OPEP.
Los expertos de la organización habían basado sus cálculos en un crecimiento mayor de la economía mundial. La situación en Estados Unidos se presenta más difícil de lo esperado a principios de año y "los desafíos de la deuda soberana en algunos países de la región han surgido como una amenaza clave.