Las operaciones de BP para detener la fuga de petróleo en el Golfo de México y recoger el crudo pueden suspenderse durante dos semanas si la tormenta tropical “Alex”, la primera de la temporada en el Atlántico, obliga a interrumpirlas.
El almirante del Servicio de Guardacostas, Thad Allen, el designado por el Gobierno del presidente Barack Obama de supervisar la respuesta al vertido, dijo que se tendrían que tomar las medidas de seguridad necesarias con cinco días de antelación a la llegada de “Alex” a la zona afectada por el vertido.