Como dice el dicho "les llegó el agosto a los artesanos panameños", porque taguas, molas y camisillas se perfilan como los principales productos de exportación.
A pesar de que el intento de exportación se ha realizado con anterioridad, y aunque internacionalmente las artesanías panameñas son consideradas como una de las más caras, éstos productos tendrán como principales mercados de destino Estados Unidos, Canadá y Europa.
En estos destinos es donde la artesanía panameña se cotiza a buenos precios y donde es considerada como artículo de colección.
Pero esta oportunidad no ha llegado como por arte de magia, para ello, los artesanos han tenido que prepararse y someter a las artesanías a estrictas pruebas de control de calidad.
Así lo indica el proyecto de comercialización que es financiado mediante un aporte conjunto, donde el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aporta la mayor parte del dinero, casi $500,000 y la Fundación Nacional de Artesanos aporta el resto, $123,000 .
Por ello, se calcula que el proyecto, en su fase de establecimiento de estructuras para la comercialización tiene un costo que puede alcanzar el millón de dólares.
Víctor Hall, director ejecutivo de Fundarte indicó que el proyecto ayudará a consolidar al sector que a nivel nacional cuenta con la participación de más de 50 mil artesanos.
"Aunque nuestro a aporte a la economía no se ve, nuestro sector ha crecido, gracias a oportunidades como estas" indicó Hall.
El año pasado las exportaciones de artesanías lograron generar ingresos calculados en 4 millones de dólares. Pero lograr esta cifra no ha sido fácil, ya que obstáculos como no ser considerados sujetos de crédito dificulta que obtengan financiamiento necesario para seguir emergiendo.
Hall indicó que es necesario que se adecué una ley para el sector, ya que la que existe necesita modificaciones. "De esta forma creemos que podemos contribuir con la economía y ser más competitivos, al tiempo que se contribuye a fomentar la labor artesanal, que podrá ser respaldada por el apoyo financiero que servirá para preparar al artesano, que generará más beneficios para el país.
Para que un artículo como las artesanías sean comercializados internacionalmente, tiene que cumplir con ciertas normas establecidas.
Por ello BID/FUNDARTE han contratado a empresas que realizan estudios con miras a mejorar la calidad del producto sujeto de exportación.
Actualmente, la sede de la comercializadora está ubicada en el Mercado de Artesanías de Panamá Viejo, allí el grupo de expertos evalúan la calidad de los artículos, indicó Hall.
Pero la tarea no termina allí. El grupo de expertos también se traslada hacia diversos puntos del país, como en la provincia de Darién, con miras a orientar y evaluar la producción artesanal de los indígenas del área.
Por ello se ha considerado que la tagua, las molas, indumentarias (camisillas y vestidos típicos) serán los artículos insignias de las exportaciones.