Una propuesta europea para negociar sobre comercio y medio ambiente como capítulo separado en el marco de la Organización Mundial de Comercio encontró ayer fuerte oposición en los países en desarrollo y no halló tampoco eco por parte de Estados Unidos.
El borrador presentado en la OMC por la Unión Europea, junto a Suiza y Noruega, el bloque que más insiste en incluir esos temas en una nueva ronda negociadora, que debería lanzarse el próximo noviembre en Doha, niega expresamente que se trate de una meccionista disfrazada.
La propuesta europea habla de "negociaciones tendentes a clarificar las reglas de la OMC existentes" sobre el medio ambiente, para garantizar el carácter predecible del sistema comercial multilateral y asegurar la "compatibilidad entre la OMC" y "las respuestas del mercado a las preocupaciones medioambientales".
Sin embargo, una mayoría de los países en desarrollo expresaron sus recelos de que los europeos traten de "meter más proteccionismo por la puerta de atrás", según dijo a