El optimismo bursátil de Tokio ante una inminente recuperación económica contagió a los otros cuatro mercados más importantes de Asia, si bien el resto de parqués regionales registró pérdidas por factores locales y geopolíticos.
Como muestra de la reciente estabilidad adquirida por el mercado de valores de Tokio, el índice Nikkei recuperó en pocas jornadas gran parte de sus pérdidas de la semana anterior y volvió a acercarse a los 11,000 puntos en una rápida escalada.
Al final de la semana, el principal barómetro del parqué tokiota recuperó 390.85 puntos o un 3.79 por ciento y alcanzó los 10,709.29 enteros tras haber tocado, el viernes anterior, su peor nivel en un mes con 10,318.44. puntos.
La mejora del desempleo en el mes de agosto y sobre todo el optimismo reflejado por el muy vigilado informe trimestral “Tankan” que elabora el Banco de Japón mediante un sondeo para medir la confianza empresarial del país arrojaron luz a la larga y corrosiva crisis económica que vive Japón desde hace más de una década.
En el mercado, la esperanza por una revitalización económica ha llevado a los inversores a volver a fijarse en valores cuya fluctuación depende de los propios mecanismos de la economía interna, para empezar en cambio a deshacerse de los hasta ahora cotizados título.