La compañía de bebidas Coca-Cola acordó pagar 8.1 millones de dólares en salarios atrasados a cerca de 2,000 empleados, después de una auditoría realizada por el gobierno, según informó ayer el diario The Wall Street Journal.
La oficina que vela por el cumplimiento de la normativa laboral del Departamento de Trabajo de EEUU realizó un auditoría a la compañía en la que determinó que los empleados no estaban justamente remunerados.
Coca-Cola tendrá que retribuir con 4.2 millones de dólares a un grupo de empleados, que fueron contratados en su sede central en Atlanta desde el 31 de diciembre de 1998 al 15 de diciembre del 2000.
También tendrá que pagar 3.9 millones de dólares a 1,100 empleados que trabajan en las diferentes operaciones que tiene la empresa por toda Norteamérica. Según la información del rotativo, la mayoría de los trabajadores que estaban siendo remunerados injustamente eran mujeres.
En noviembre del 2000, un grupo de ex empleados afroamericanos de Coca-Cola interpusieron una demanda judicial a la compañía por discriminación. En aquel entonces, Coca-Cola llegó a un acuerdo en el que tuvo que pagar a los ex empleados 192.5 millones de dólares.
Las acciones de la compañía sufrían hoy una caída en el mercado bursátil de Nueva York y perdía 0.71 centavos, o un 1.26 por ciento, a 55.49 dólares por título.