La actividad internacional en Ginebra, que alberga múltiples instituciones y organismos internacionales, mueve al año cerca de unos 3, 225 millones de euros, una fuente de riqueza para la ciudad y para Suiza entera que sus autoridades quieren mantener y potenciar.
"La Ginebra internacional supone un balón de oxígeno importantísimo para la economía del país", apuntó el embajador de Suiza ante las Naciones Unidas en Ginebra, Blaise Godet, para quien se deben incrementar los esfuerzos para que la ciudad siga siendo un referente mundial en el ámbito humanitario, económico y social.
Al respecto, aseguró que "todo parece indicar" que la sede del futuro Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que sustituirá a la desacreditada comisión, tendrá su sede en Ginebra.
La decisión se tomará a mediados de mes, pero todo apunta a que la sede se quedará aquí", explicó Godet.
El responsable de las Organizaciones Internacionales del Ministerio de Asuntos Exteriores helvético, Ulrich Lehner, explicó en una conferencia de prensa que el interés de Suiza por potenciar su papel de "estado anfitrión" se debe a razones políticas y económicas.
Según los datos de la Misión Permanente de Suiza ante la ONU, las organizaciones internacionales con sede en Ginebra, que generan unos 25, 000 puestos de trabajo, gastaron en el país unos 3, 160 millones en 2003, mientras que Suiza les aportó 153 millones de euros.
Además, en Ginebra hay unas 170 organizaciones no gubernamentales con presencia permanente dado su papel consultivo ante la ONU, así como 217 misiones, representaciones y delegaciones diplomáticas permanentes para representar a 154 países, lo que genera unos 3, 600 puestos de trabajo, en su mayoría ocupados por suizos.