El debilitamiento del dólar empujó al alza el precio del crudo de Texas, que avanzó un 1.65% para situarse en los 82.82 dólares por barril, su nivel más alto en siete meses, así como al precio del oro, que volvió a marcar un máximo histórico.
Este metal precioso volvió a la imparable escalada que ha registrado en las últimas jornadas y logró anotar un récord al cerrar a 1,340 dólares la onza.
Este máximo supone el acercamiento a la barrera de los 1,350 dólares que los analistas afirman que podría alcanzar pronto.
El oro vive un momento de fuerte apreciación que se asocia a una suma de factores, entre ellos la especulación.