Los contratos de oro más negociados en la Bolsa Mercantil de Nueva York alcanzaron ayer un nuevo récord histórico, por tercer día consecutivo, al terminar la jornada bursátil a 1.280,8 dólares por onza.
A la espera de que el martes se conozca el resultado de la reunión que la Reserva Federal de Estados Unidos sobre su política monetaria, los inversores volvieron a acudir hoy al oro, que muy a menudo se convierte en una inversión refugio cuando otros destinos como el mercado de valores no ofrecen mucha seguridad.
El oro continuó así su tendencia a una alza, después que la semana pasada registrara máximos históricos al cierre del martes, el jueves y el viernes.
Aunque hay contratos de futuros de oro que se negocian a precios aún más altos que éste, el mercado toma como referencia los más activos durante cada sesión, que estos días son los de vencimiento en diciembre.
Esos contratos terminaron ayer la sesión a 1.280,8 dólares por onza en Nueva York, después de encarecerse 3,3 dólares respeto a los 1.277,5 dólares a los que cerraron el pasado viernes, cuando también batieron un récord histórico de cierre.