LAS próximas semanas no serán nada fáciles para el actual Gobierno. El tema de las reformas fiscales promete entrar al ruedo, pero industriales y trabajadores muestran cierta resistencia.
Este proyecto es uno de los grandes retos económicos del gobierno. Es el primer gran movimiento de fichas que dictará el inicio de lo que será la política económica del presidente Martín Torrijos.
Se habla de eliminar exoneraciones, privilegios tributarios y reducir los gastos del aparato estatal, pero no todos están convencidos con los cambios que posiblemente se avecinen.
En este sentido, Gaspar García De Paredes, presidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), consideró que el Gobierno tiene muchas adecuaciones que hacer antes de preocuparse de seguir cubriendo el tamaño del estamento gubernamental y sus gastos operativos simplemente con el aumento de impuestos.
A su juicio existen ineficiencias en las recolección de los impuestos, por lo que habría que mirar en esa dirección.
En general calificó de "inoportuno" este momento para introducir el tema de una reforma fiscal, dada las otras coyunturas que afectan al sector productivo y a la población: aumento de electricidad, y altos costos del petróleo que han provocado alzas en muchas industrias e impactado la rentabilidad de las empresas.
"Aumentar las cargas fiscales no parece una medida que ayude a que la economía se estabilice" concluyó García De Paredes.
Por su parte, el banquero, Luis H. Moreno, es un convencido de que la reforma fiscal no es un asunto de oportunidad, sino de acción.
Según el banquero Panamá viene atrasada con un déficit que está causando grandes dificultades e incertidumbres en el mercado internacional de deuda y hay que tomar una decisión.
Manifestó que ya se ha señalado de una manera clara que se necesita dinero y hay que recaudarlo.
"Este dinero se recaudará a través de un cambio en la nominación de los impuestos y la forma cómo se deben cobrar. Ello significa que la carga será mayor" señaló el banquero.
Por su parte, el viceministro de Finanzas, Rolando Mirones, indicó que en gobiernos anteriores se impusieron algunas reformas", y ha quedado claro que no se puede romper con el orden democrático de un país por los temas fiscales.
"Todos los sectores de la economía tendrán participación a la hora de las conversaciones", apuntó el titular.
Desde que inició el gobierno del presidente Martín Torrijos el primero de septiembre, el tema de las reformas ha estado en el tapete, pero aún los detalles parecen secreto de estado.
Para los trabajadores es importante que el gobierno sea transparente a la hora de las reformas, y sobre todo que no vaya en contra de las medianas empresas.
Definitivamente que antes de una decisión final, el Gobierno debe tomar en cuenta la situación económica del país, aseguró el secretario general de la Central de Trabajadores de la República de Panamá (CTRP), Guillermo Puga.
La pasada reforma tributaria realizada en el 2003 estableció la exoneración del Impuesto Sobre la Renta para las personas que ganaban hasta 800 dólares.
Se estableció tasar con el Impuesto Selectivo al Consumo algunos artículos como joyas, yates y autos de lujo.
Se creo el Impuesto de Transferencia Muebles y Servicio (TITBMS) para pagar los servicios que prestan los profesionales y empresas, siempre y cuando sus ingresos excedan los 36,000 dólares.
Pago de más impuestos promete una dura pelea
El Gobierno empezará la búsqueda de más ingresos, mientras que algunos sectores económicos están en pie de alerta.