LA SUSPENSIÓN de las negociaciones de la Ronda del Desarrollo de Doha en la Organización Mundial del Comercio (OMC) significa un "desastre social" para África entera y, más concretamente, para sus cultivadores de algodón, dijeron diplomáticos de varios países de ese continente.
Representantes de Benin, Burkina Faso y Mali, que junto a Chad son los mayores productores africanos de algodón, expresaron su confianza en que el traspiés que ha sufrido el proceso no afecte los compromisos previos en relación a la eliminación de los millonarios subsidios que algunos países conceden a ese sector.
La negociaciones de la OMC quedaron suspendidas indefinidamente a inicios de esta semana en Ginebra por la imposibilidad de las principales potencias comerciales de conciliar sus posiciones sobre todo en el capítulo agrícola.
El embajador beninés ante la OMC, Samuel Amehou, sostuvo que desde hace cinco años -cuando se lanzó la Ronda de Doha- los Gobiernos africanos hacen lo posible para impedir que su sector algodonero desaparezca, un esfuerzo en el que pierden 400 millones de dólares cada año.
Unos dos millones de personas se dedican al cultivo del algodón en África y se calcula que son veinte millones los que viven de los ingresos generados por la comercialización de ese producto.
"Durante años hemos intentado calmar las demandas de nuestros pueblos y productores diciéndoles que las negociaciones de la OMC aportarían la solución a sus problemas. Ahora nuestros países se sienten frustrados", dijo Amehou.
Pese a ello, los países africanos consideran "adquiridos" los compromisos adoptados en la última conferencia ministerial de la OMC, celebrada el pasado diciembre en Hong Kong, para la eliminación a fines de 2006 de los subsidios a las exportaciones de algodón, recalcó el director general de Comercio de Burkina Faso, Siriba Ouattara.
EEUU tiene un programa de subsidios a los exportadores y las empresas que usan algodón para que adquieran la materia prima en el país, en lugar de comprarlo en el extranjero a un precio menor.
El costo de ese programa, que distorsiona la cotización internacional de ese producto, es de unos 4.000 millones de dólares anuales.
El director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), Pascal Lamy, pidió a los países que eviten entrar en la dinámica de culparse unos a otros por la suspensión de la Ronda de Doha y pide que reflexionen sobre lo que está en juego. Tras suspensión, la Unión Europea, Brasil e India culparon a EEUU del fracaso.
Países africanos temen por el fracaso de Doha
De no lograrse ningún acuerdo los analistas temen un incremento en las políticas protecionistas.