Una guerra silenciosa fue lo que se vivió en la Feria Internacional de Berlín (ITB por sus siglas en inglés), sitio en donde coincidieron más de 188 países, incluyendo Panamá, para promocionar sus bondades turísticas.
Pese a que la competencia fue reñida, Panamá se ganó su sitial en la actividad. Logró atraer a compradores y “tour” operadores, a través del pabellón 3.1 en la sección de Centroamérica y el Caribe, ubicado entre el pabellón de Cuba y Guatemala.

Muy cerca se podía apreciar a Nicaragua, con un grupo de bailarines mostrando sus danzas.
A corta distancia se divisaba Costa Rica, con uno de los pabellones más grandes exhibidos por los países de Centroamérica. Chicas vestidas de mariposas, ranas y trajes étnicos fueron parte de los símbolos que utilizó como atracción, siendo estos los símbolos característicos en sus campañas promocionales con su apuesta por el ecoturismo.

Entre la gama de colores fuertes, Panamá utilizó el negro como fondo, para sobresalir del resto.
“Como los eventos feriales son principalmente corporativos, escogimos este color para crear ese ambiente, para hacer transacciones comerciales, y no nos ha ido mal, aquí lo importante es qué tan serio nos tomen”, comentó Salomón Shamah, administrador de la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP).

Detalló que en el pabellón de Panamá se invirtieron 300 mil dólares y poseía lo último en tecnología para comodidad de los empresarios panameños.
Las empolleradas y una pareja de emberás, con su piel casi al descubierto, despertaron la atención de los participantes.
Muy seguro del producto que ofrecía, Honduras mostró sus bondades. Cintya Rivera resaltó que el mayor atractivo de Honduras es ser multidestino.
“Somos el país de Centroamérica más completo porque juntamos arqueología, buceo, playas de arena blanca, y como dice nuestro lema: Honduras, todo está aquí”.
Pero esta guerra no se circunscribió solo a Centroamérica. En Asia y Europa el panorama fue igual.
India obtuvo el primer lugar por segunda ocasión, y apostó nuevamente a la riqueza de sus diferentes grupos étnicos.
Jordania, China, Grecia, Myanmar y Laos hicieron lo suyo, con propuestas interesantes.
“Todos los años se da esta competencia, aseguró Anja Herrmann, del comité organizador.
Los inversionistas se inclinaron por los países exóticos, que mostraron lo más colorido de sus vestuarios, paisajes y comida.
Maru Gálvez, directora ejecutiva de los hoteles Playa Blanca Panamá, resaltó que antes los compradores no conocían a Panamá; pero gracias a eventos como este ya existen cuatro líneas haciendo viajes hacia Panamá desde Europa.
Manifestó que europeos permanecen en Panamá hasta por diez días, y generan un gasto turístico importante.
Javier Cruz, gerente de ventas internacionales del Hotel El Panamá, manifestó que este año lograron más contactos debido a que la feria captó más visitantes, por lo que esperan fortalecer el negocio con el flujo de europeos que llegarán este año y que estiman crecerá en un 6%.