Los grandes países emergentes son "clave" para la recuperación económica mundial, porque pueden crear empleo no sólo en sus respectivos territorios, según el primer ministro británico, Gordon Brown.
En un artículo para el vespertino londinense "Evening Standard", el líder laborista recuerda que "el setenta por ciento del crecimiento económico mundial vino de los países en desarrollo durante el último decenio".
Pero esos países "necesitan tener acceso al apoyo internacional, como el del Fondo Monetario Internacional, si han de impulsar el futuro crecimiento", dice Brown, quien agrega que presionará por ello en la cumbre del G20 de este jueves "a favor de aumentar los recursos" de esa institución multilateral.
Brown califica el comercio como el "flujo vital de la economía global" y dice que los líderes del G20 tienen que "ponerse de acuerdo en mantener abiertos los mercados y rechazar cualquier tipo de proteccionismo".
"Necesitamos actuar ya para reactivar el comercio mundial ayudando a las empresas a exportar, proveyendo más de 100.000 millones de dólares en recursos adicionales para ayudar a financiar las exportaciones", escribe el Primer Ministro.
Brown, que en el pasado elogió la desregulación del sector financiero como el principal atractivo y fuente de riqueza de la City de Londres, afirma ahora que "hay que reforzar la regulación financiera en todo el mundo" para "acompasarla al crecimiento de las finanzas globales".
"Comparto la irritación que siente la gente por los errores cometidos por muchos de nuestros banqueros aquí y en otros países. Pero es apropiado que intentemos en Londres acordar nuevas reglas para los mercados financieros globales", agrega el político británico.
"Si lo conseguimos, tendremos la plataforma necesaria para que una City reformada blinde su posición como principal centro financiero del mundo en un sistema global más responsable y mejor supervisado, que las economías necesitan urgentemente", dice también Brown.
En la misma edición del periódico, el responsable de Finanzas de la oposición conservadora, George Osborne, critica el hecho de que diecisiete de los países del G20 que rechazaron de palabra el proteccionismo en noviembre en Washington.