Los responsables de Finanzas del G7, que agrupa a los más ricos del planeta, y del G20, que suma a los emergentes, se reunieron en Washington, en un intento de revitalizar el espíritu de cooperación en medio de las tensiones cambiarias y la ralentización económica mundial.
Los ministros se encuentran en la capital estadounidense para participar en la Asamblea Anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM).
Pero su presencia en Washington ha permitido contactos y reuniones preparatorias para la importante cumbre de jefes de Estado del G20 que se celebrará el 11 y 12 de noviembre en Corea del Sur, y en la que se abordará, como uno de los temas prioritarios, el crecimiento económico desequilibrado que se está produciendo entre las naciones avanzadas y los emergentes.
Ya durante la Asamblea del FMI, que se inició formalmente, la posibilidad de una "guerra de divisas" a escala planetaria ha puesto en alerta a los dirigentes, que temen que los países emergentes, que crecen a tasas más elevadas que el resto, devalúen sus monedas para impulsar las exportaciones, siguiendo el ejemplo de China.