Objetivo
- La finalidad de la ley es proponer medidas necesarias para lograr reducir el gasto en energía y con ello mejorar los niveles de competitividad dentro de los sectores industrial, comercial y la sociedad en general, al igual que disminuir la dependencia de los combustibles fósiles tradicionales y sus derivados.
Con tan solo hacer uso racional de la energía, los consumidores panameños podrían ahorrar de 6% a 10% y con algún tipo de inversión, el ahorro rondaría entre el 27% al 40%, lo que equivale de 1,000 a 1,500 gigawatts, es decir, entre 190 y 282 millones de dólares anuales.
Con la entrada en vigencia de la Ley de Uso Racional y Eficiente de Energía (Ley Uree), a partir de enero de 2014 los panameños tendrán la oportunidad de ahorrar mayor cantidad de energía, debido a sus reglamentaciones.
El ahorro y el uso eficiente de energía es una de las mayores necesidades que tiene el país, ya que la alta demanda, la poca inversión en nuevas tecnologías y los problemas climáticos han ocasionado que la disponibilidad de electricidad esté a punto de hacer crisis, si no llueve en los próximos días (ver nota relacionada en página 12).
La Ley Uree intenta que a partir de enero de 2014 Panamá se convierta en un país eficiente tecnológicamente en el uso de la energía. Aspectos como iluminación, refrigeración doméstica e industrial y electrodomésticos de bajo consumo de energía deben ser tomados en cuenta por los consumidores para lograr menor consumo.
El secretario de Energía, Vicente Prescott, destacó que la ley promoverá en todos los ámbitos que “seamos lo más racionales y utilicemos la energía de manera más eficiente”.
Dijo que “muchos países en el mundo ya cuentan con una ley de este tipo y poseen equipos eficientes; en Panamá hay equipos eficientes, pero no reglamentados, y hacia eso vamos”.
“Estamos estimando poder ahorrar un 6% haciendo uso de la ley a partir de 2014, que eso obviamente ayudaría a la demanda que aumenta en un 6% anual para poder tener un colchón adicional para las nuevas inversiones”, sostuvo.
En Panamá la demanda de energía se concentra mayormente en los sectores industrial y residencial, y se espera que en estos disminuyan su consumo.
“Debido al desarrollo económico, Panamá seguirá creciendo y demandará más energía, ya sea para la producción de bienes y prestación de servicios o para las actividades cotidianas en el hogar. Como país debemos tener un mejor desempeño en el aprovechamiento de la energía que implicará ahorros económicos millonarios.
La eficiencia energética es la manera más barata, rápida y efectiva de satisfacer la demanda creciente de energía.
Normativa
La Ley Uree tiene entre sus puntos principales el etiquetado y normas técnicas de los equipos que se importen al país a partir de enero de 2014.
“Todo equipo que no cumpla con un mínimo de eficiencia energética que no esté identificado con la etiqueta no podrá ser vendido en el país, con lo que nos aseguramos de que todos puedan contar con equipos eficientes y ahorrativos”, dijo Prescott.
Las hipotecas verdes también son incentivos a las construcciones de edificios y residencias e incluso centros comerciales que cumplan con una reglamentación de eficiencia con respecto a la reglamentación de la norma (aislamiento, refrigeración, luz, entre otros).
Además se contempla la difusión y capacitación. También existirán diplomados dictados en las universidades técnicas del país para que los estudiantes interesados puedan certificarse como compañías o profesionales y puedan autorizar o certificar sistemas eficientes.
También habrá financiamientos para industrias o comercios grandes que tengan intención de invertir; el Estado les prestará el dinero, el cual se cobrará con el ahorro de energía en todas las inversiones que tengan que hacer las compañías, así como las certificaciones y acreditación, e incentivos y premiaciones.
Opinión
Juan Francisco Kiener, miembro del Sindicato de Industriales de Panamá, destacó que “la Ley Uree está más que todo diseñada para que no entren productos que consumen mayor cantidad de energía al país y orientar al consumidor a que compre productos más eficientes, lo que es una iniciativa muy buena”.
Indicó que en el SIP se ha impulsado la implementación de la ley.
“Los esfuerzos en materia de ahorro y uso racional y eficiente de la energía arrojan beneficios tangibles para todos los agentes participantes, desde los suministradores hasta los fabricantes de equipos, empresas de servicios energéticos, profesionales y, principalmente, los usuarios”, señaló en un escrito sobre el tema Fernando Díaz, de la Secretaría de Energía.