El año pasado llegaron a Panamá 60, 659 europeos, cantidad que representa un incremento de 22% respecto al 2005.
De ese total, 6, 275 fueron alemanes, lo que representó un aumento del 33%, de acuerdo con cifras dadas a conocer por el Instituto Panamá de Turismo (IPAT).
Por ello, la entidad gubernamental busca atraer, aún más, el creciente mercado europeo.
Kathy de Guardia, directora de Mercadeo del IPAT, dijo que los acuerdos cerrados por Centroamérica a través de la Agencia de Promoción Turística de Centroamérica (CATA) y las touroperadoras Nobeltour, Vivatour y CATAI tienen como finalidad incrementar en España la demanda de programas vacacionales en los siete países centroamericanos potenciando la elección de los lugares turísticos más representativos mediante un programa de acciones conjuntas.
"Todas estas iniciativas, aunadas a la estrategia de mercadeo que persigue el Instituto Panameño de Turismo, se compaginarán coherentemente con la campaña de mercadeo en los países europeos", agregó.
En los primeros meses del año, explicó Carl Fredrik Nordström, subgerente general del IPAT, la entidad ha asistido a las ferias de turismo más importantes en Europa como FITUR en España, ITB en Berlín, IMEX en Frankfurt, BIT en Milán, Matka en Finlandia y Reiseliv en Noruega.
Gracias a las ferias, añadió, "estamos entrando en medios especializados y atacando nuestros nichos de mercado. Hemos hecho énfasis en aquellas que nos brindan la oportunidad de llegar a nuevos mercados como la región báltica".
Quienes se preguntan si la persona se percata de que tiene el tic o la manía, sepan que unas veces sí y otras los realiza inconscientemente.
Asimismo, puede que sean por poco o mucho tiempo.
Según explica McKay el factor clave en la curación es el deseo de la persona en aceptar y reconocer que tiene un tic o manía.
Ahora bien, "si la persona se niega a reconocer el mismo, (que es una reacción de defensa muy común) el siguiente paso sería ayudarle a que acepte el impacto de esa conducta involuntaria para su socialización. Estos tics o manías pueden motivar burlas, apodos, y comentarios crueles hacia la persona, lo que provocará en el sujeto desde una baja autoestima, hasta la aparición de trastornos de ansiedad o depresiones.
La psicóloga Xochitl Mckay informa que la perspectiva psicoanalítica considera estos comportamientos como anormales y producto de conflictos ocurridos en la niñez por deseos contradictorios relacionados con la sexualidad y la agresividad.
Explica que "Freud agrupó los actos sintomáticos como jugar con el bastón, garabatear con el lápiz, hacer sonar las monedas en el bolsillo, fabricar bolitas de papel o de miga de pan, arreglarse los vestidos, como actos que ocultan un sentido ignorado por la persona que los realiza".
"Tampoco la persona ve u oye los efectos de sus actos, por ejemplo, el ruido que se hace al golpear la punta de la pluma, o monedas, o el tamborileo de los dedos. Para Freud todo tenía un sentido psíquico completo, no era casual, o sea que tenía una tendencia e intención propia".