Panamá cerró sus fronteras a los productos avícolas de Honduras, Guatemala y México para prevenir la proliferación de la influenza aviar, un virus mortal para la industria, anunció este domingo una fuente oficial. El subdirector de Sanidad Animal del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), Abelardo De Gracia, dijo que la decisión se adoptó tras una solicitud de la Asociación Nacional de Avicultores ANAVIP), que pidió un refuerzo de las barreras sanitarias para evitar el ingreso del mal.
De Gracia dijo que el plan de vigilancia sanitaria incluye "fuertes medidas de cuarentena" en la frontera entre Panamá y Costa Rica porque la introducción de pollos infectados "sería desastroso para la producción avícola nacional". La influenza aviar o Newcasttle habría obligado a sacrificar unos 15 millones de pollos en México y en Honduras unas 500.000 aves.
El viernes, el gobierno de Nicaragua adoptó una medida similar en relación con los productos avícolas procedentes de Guatemala, El Salvador y Honduras. Se desconoce hasta el momento si el gobierno de Panamá mantiene comunicación con los gobernantes de Guatemala, Honduras, Costa Rica y México para evitar conflictos aduaneros por la introducción de pollos procedentes de cada uno de esos países. Panamá se ha convertido en un centro de convergencia de plagas que afectan también a la industria camaronera afectada gravemente por la "mancha blanca" , produciéndose en otro escenario un nuevo frente de conflicto porque inversionistas locales de origen griego proyectan importar camarones congelados procedentes de Tailandia , presuntamente atacados por el virus de la cabeza amarilla. En líneas generales, el MIDA de Panamá aplica una política de mano dura en el otorgamiento de licencias con requisitos zoofitosanitarios. Los importadores se quejan de que la tramitación de licencias ha paralizado el comercio internacional, mientras que las autoridades del MIDA insisten en que sin requisitos zoofitosanitarios no lograrán ingresar al mercado nacional productos de origen extranjero.