Panamá enfrentará una dura competencia con los países centroamericanos. Después de la firma de este tratado, llegó la primera delegación de inversionistas de Taiwan que proyecta asentar una fábrica de productos electrodomésticos en un país de la región.
Después de la firma de este tratado, llegó ayer la primera delegación de inversionistas taiwaneses que proyecta localizar posibles áreas de negocios.
En Panamá se podría pensar que por haber firmado recientemente el TLC con el país asiático, la fábrica se instalaría inmediatamente en la nación.
Sin embargo, los empresarios han decidido explorar las posibilidades en El Salvador, Costa Rica y Panamá, para verificarla estabilidad de estos países con el fin de escoger la mejor opción.
El lugar escogido deberá contar con facilidades e incentivos adecuados para lograr desarrollar plenamente este proyecto.
El secretario general de la Asociación de Fabricantes de Productos Eléctricos y Electrónicos TEEMA (siglas en inglés), Joseph Fu-Hsiong Cheng dijo que "para construir este proyecto se necesitan varios elementos como: estabilidad política, un excelente sistema de abastecimiento de energía eléctrica".
Adicional, el país donde se instale la sala deberá contar con un buen sistema en las comunicaciones, facilidades de transporte y recursos humanos de alta calidad.
Los miembros de la delegación que se encuentra en Panamá, representan a dos de las más grandes asociaciones de empresarios taiwaneses: la Asociación de Fabricantes de Productos Eléctricos y Electrónicos TEEMA y la Asociación de Importadores y Exportadores de Taipei, IEAT (siglas en inglés).
Los miembros de la TEEMA tienen intereses en las industrias manufactureras de productos electrónicos de consumo y los de IEAT participan en la coordinación de las empresas miembros para expandir el comercio exterior.
Pese a que la mayoría de los empresarios pertenecen a la industria eléctrica-electrónica, algunos también están interesados en otras áreas como productos alimenticios y maquila.
La misión compuesta principalmente por empresarios miembros de TEEMA también analizará el establecimiento de una sala de exhibiciones permanente para mostrar novedosos productos elaborados por las empresas miembros de esta asociación.
La delegación que iniciará hoy con una visita al Sindicato de Industriales de Panamá, luego se reunirán con el ministro de Comercio e Industrias, Joaquín Jácome.
En horas de la tarde participarán en un seminario auspiciado por The Trust of China Bureau y una visita a las unidades comerciales de la Administación CFZ. Además visitarán la Zona Procesadora de Exportaciones Davis.
El primero de noviembre, los empresarios visitarán el Area Económica Especial de Howard, además participarán de las celebraciones del Centenario junto al presidente de la República de China, Chen Shui-bian.
La gira comercial organizada por la Oficina Comercial para Centroamérica de la República de China, CATO (siglas en inglés), forma parte de una agenda que incluye visita a El Salvador, Costa Rica y Panamá.
El director ejecutivo de CATO, Simón P.C. Hsing, comentó: "deseamos estrechar las relaciones y a la vez promover las inversiones bilaterales en Centroamérica, porque sabemos que existe potencial en el área".
Es la primera vez que una misión de empresarios del campo eléctrico-electrónico visita Centroamérica y Panamá y tiene expectativas sobre los negocios que puedan generar esta visita.
CATO sirve como enlace entre las empresas centroamericanas y las taiwanesas para promover los intercambios comerciales y de cooperación, en áreas como el comercio, la inversión y el turismo.
El TLC permitirá un aumento sustancial en el volumen de las exportaciones panameñas al liberar en un plazo inferior a los 10 años aproximadamente el 95% del universo arancelario, lo que redundará en beneficios para el sector empresarial.
El intercambio comercial entre ambos países alcanza el orden de los 650 millones de dólares y un volumen de inversiones superior a los 600 millones de dólares en sectores como el portuario.
Panamá competirá por inversión taiwanesa
El TLC permitirá un aumento sustancial en el volumen de las exportaciones panameñas al liberar en un plazo inferior a los 10 años aproximadamente el 95% del universo arancelario, lo que redundará en beneficios para el sector empresarial.