El hecho de que Panamá todavía no se haya desarrollado más incisivamente al tema de las investigaciones, se debe a que hemos estado acostumbrados a que todo es dado de manera fácil.
El ser mediocre es el obstáculo principal que debemos superar, ya que, esto deriva en el conformismo, que se constituye en nuestro principal obstáculo.
Debemos dejar a un lado lo fácil y vencer paradigmas para no caer en lo monótono.
Competir significa demostrar que somos mejores, contender contra uno mismo.
Para lograr ese cambio es necesario dejar de compararnos con los que menos se han desarrollado y mirar a aquellos que nos superan, para entonces así, corregir lo que hemos estado haciendo mal.
El país tiene un posicionamiento envidiable en todos los sentidos del quehacer productivo.
Por lo tanto, es imperativo inyectar el emprendedurismo en lo educativo, lo empresarial, en investigación y demás áreas.
Hay futuro, sin embargo, hace falta incentivar estas iniciativas, que ellas vayan casadas con los esfuerzos que se están efectuando en el sector educativo.
Innovar, investigar y desarrollar, a través de la educación es la clave para catapultarnos como país.