La tercera Reunión Iberoamericana de Ministros de Economía y Hacienda se inició ayer enmarcada en el gasto público focalizado en la niñez y la adolescencia, para acordar entre los 21 ministros participantes, la firma de la Declaración de Panamá, documento que servirá como base para orientar a los gobiernos en el diseño de políticas públicas.
La reunión sirvió para intercambiar los instrumentos aplicados, hacer efectivos los programas sociales y la asignación de la inversión en el sector educativo y de salud.
Norberto Delgado, ministro Economía y Finanzas, enfatizó durante la apertura del evento, que en el caso de Panamá la inversión social representa el 47% del gasto público no financiero, sin embargo, no contribuye significativamente a la reducción de las desigualdades que existen en el acceso de los servicios públicos.
Indicó que el desarrollo sostenible se logra a través del éxito en las políticas que se ejecutan, pero los gobiernos se enfrentan por un lado a la creciente demanda de soluciones, mientras que por otro, los recursos disponibles son más limitados y costosos.
Precisó que en Panamá se debe ser más preciso en fijar métodos que cuantifiquen el impacto de las inversiones.
Además de establecer auditorías de resultados, que señalen cuán efectiva es la inversión social y recomendar correctivos en el caso que se detecten fallas en el proceso de ejecución de los proyectos.
En este sentido, Delgado manifestó que el gobierno resalta la política aplicada en la cobertura del sistema educativo, el fortalecimiento de la salud y la red de atención primaria y el desarrollo de granjas sostenibles, para combatir la desnutrición infantil con los programas de nutrición escolar.
En la década del 90 la deserción escolar en Panamá tuvo un costo de 233 millones de dólares, lo que representa unos 23 millones de dólares por año.
"Si estos recursos se hubieran utilizado en la educación de niños prescolares, el 98% de estos menores hubieran tenido una educación obligatoria, agregó el funcionario.
En tanto, el primer vicepresidente de la república, Dominador Kaiser Bazán, coincidió con el planteamiento Delgado, al reiterar que Panamá destina gran parte de sus recursos a la atención de los problemas sociales, pero no se registran los resultados acordes con el nivel de las inversiones realizadas.
" Paradójicamente el país presenta indicadores sociales satisfactorios a nivel nacional, a la par que presenta profundas desigualdades regionales y entre grupos humanos", recalcó Bazán.