Panamá se consolida como la jurisdicción ideal para las necesidades offshore. Cuenta con un gobierno estable y una economía en constante crecimiento, con una de las más bajas tasas de inflación. Con una fuerte moneda, no existen restricciones en el movimiento de fondos desde dentro y fuera del país.
Es un centro de servicios bancarios internacionales, con un perfil conservador y seguro. El sector bancario es de los más avanzados de América Latina en áreas de regulación bancaria internacional, auditoría y tecnología.
Se encuentra debidamente regulado y supervisado, y ha firmado acuerdos para evitar la doble imposición y establecer controles para la lucha contra el blanqueo de capitales, lo que le brinda mayor transparencia.
Operan más de 150 bancos de primer orden mundial, que ofrecen servicios a clientes de todo el mundo. Los bancos offshore en Panamá se desarrollan con gran éxito, ofreciendo los mejores servicios financieros y bancarios, de alta calidad. No cobran ningún impuesto en las transacciones de fundaciones o sociedades offshore, ya que las mismas están exentas de impuestos.
Éstos permiten la apertura de cuentas bancarias offshore tanto a empresarios, particulares e inversores no residentes en Panamá. Algunos bancos requieren un depósito mínimo de apertura que depende de la entidad, aunque las cantidades oscilan entre los 150 dólares a 1 millón. Dispondrá de servicio de banca online, disponible las 24 horas los 7 días de la semana.
Las leyes bancarias y estatales del país pueden castigar con multas o penas de prisión a todo aquel que divulgue la información bancaria sin el consentimiento del cliente. De esta manera, la legislación de Panamá proporciona un alto nivel de confianza y seguridad.
Las fundaciones de interés privado en Panamá es uno de los vehículos más usados para la protección de activos y la planificación de bienes. Se encuentran reguladas por la Ley 25 de 1995.
Están exentas de todo impuesto, contribución, tasa o gravamen. Para su constitución requieren un capital nominal inicial mínimo de $10.000, los cuales pueden ser pagados con posterioridad a la constitución de la fundación.
Se trata de uno de los centros financieros offshore más seguros, dónde la privacidad y confidencialidad no es solamente respetada, sino protegida por ley. Ofrece las mejores leyes del mundo en cuanto a confidencialidad y uno de los regímenes fiscales más favorables, con unos bajos y nulos impuestos y con una amplia red de tratados de doble imposición.