Lo anterior me lo aseguró un amigo economista cuando recién iniciábamos una charla sobre el formidable crecimiento económico alcanzado por Panamá durante el año que recién agonizó.
El "estar de moda" lo confirman, entre otros, la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), organismo que sostiene que el Producto Interno Bruto (PIB) de la economía panameña en 2007 registró un crecimiento del 9,5%.
Este impulso estuvo sustentado en el dinamismo demostrado por la demanda externa e interna.
Como resultado lógico de este crecimiento, el empleo alcanzó mejoras significativas, dejando, según las estadísticas, que el desempleo abierto se redujera al 4,6% durante agosto.
El nuevo renacer de la economía panameña forma parte de una coyuntura económica regional que viene desde el 2003, y que se caracteriza por el crecimiento que registran todos los países que la integran.
La CEPAL es clara al señalar que el año pasado la región enfrentó un empeoramiento del contexto externo, por la elevada volatilidad de los mercados financieros internacionales, básicamente asociada a la crisis originada en el mercado inmobiliario norteamericano.
Este 2008, asegura, la región podría alcanzar un crecimiento de 4,9%, completando seis años de crecimiento consecutivo, al final del cual el producto por habitante habría acumulado un aumento del 24%, equivalente a un 3,5% anual.
Por ello, si todo marche bien, Panamá seguirá "estando de moda", pese a la inflación que nos ahoga.