La aviación panameña hoy en día vive momentos muy difíciles y ello se debe a un sin número de situaciones que tienen que ver con la administración que se desarrolla en la Dirección de Aeronáutica Civil (DAC).
Según Gregorio Montecer, miembro de la Fundación de Aviación Civil en Panamá (FACIP), la DAC no presenta un programa de trabajo definido, y por ello todo el sector se maneja en diversas tendencias con cambios erráticos.
El miembro de la FACIP detalló que existe por parte de las autoridades de aeronáutica del país un serio abandono de la política de liberalización del mercado del transporte aéreo. Los proyectos en materia de cielos abiertos han quedado relegados en los últimos años, entorpeciendo el desarrollo aeronáutico del país.
En tanto Humberto Chavarría, subdirector de Aeronáutica Civil señaló que la política de cielos abiertos ha sido planteada a países como México, Colombia y Ecuador, sin embargo, el mercado de pasajeros de Panamá no es comparable al de estos países motivo por lo que no se ha desarrollado con efectividad este plan.
Chavarría manifestó que la aviación doméstica no ha pasado los mejores momentos; en 1998 se registró un decrecimiento en el transporte de pasajeros, por diversas causas.
El funcionario de la Dirección de Aeronáutica Civil expresó que el tráfico internacional de pasajeros desde 1992 registra un incremento mantenido hasta el 2001, pero al finalizar este año el movimiento puede bajar en un 18%.
El tráfico de pasajeros en tránsito refleja un crecimiento significativo. Con el incremento del 35% en el 2000, al finalizar el 2002 se superará el millón de pasajeros.
El tráfico de carga registrará una disminución del 21.9% este año con relación al año anterior, ya que después de mantener un volumen por encima de las 75 mil toneladas métricas en los últimos cinco años la disminución será consecuencia de los efectos negativos ocurridos en las regiones con las cuales Panamá tiene un mayor comercio.
Chavarría dijo además que las tendencias económicas y los acontecimientos que se generan en América Latina, el Caribe y Norteamérica afectan a las líneas aéreas, las cuales deben establecer condiciones operacionales para enfrentar los impactos que le producen estas tendencias.
En tanto, el transporte aéreo doméstico panameño ha registrado una disminución significativa desde 1999 y el pronóstico al finalizar el 2002 está por el orden del 3.6%.
Gregorio Montecer señaló que según cifras de la Contraloría General de República, el personal de la DAC está constituido de la siguiente manera: un 22% de personal no calificado, 52% de administrativos, 2% de personal político (misiones internacionales, asignaciones oficiales), y un 24% en el renglón de empleados técnicos. Falta inversión en infraestructura en todos los aeropuertos del país y hay alto nivel de ineficiencia en la gestión administrativa, recalcó Montecer. El miembro de la FACIP indicó que existe un alto grado de intromisión de muchas entidades gubernamentales en materia aeronáutica.
En este punto se involucra el traslado del Aeropuerto Marcos A. Gelabert a Albrook, solicitado por el Ministerio de Vivienda, que no tiene que ver con la aeronáutica civil del país. Además de la concesión y contratación del Aeropuerto de Colón con un contrato por el orden de 181 millones de dólares a 10 años, lo que significa una clara competencia para el Aeropuerto Internacional de Tocumen.