Dos millones cincuenta mil dólares fue la inversión de Panamá para la feria Expo Hannover 2000, en Alemania, un evento que según cables internacionales "no ha llenado las expectativas de sus promotores".
Sin embargo, el comisionado nacional de Panamá en Hannover, Manuel Ciérvide, asegura que "no es un desperdicio de dinero, sino una inversión a largo plazo" que garantizará la presencia de nuestro país en un evento donde asisten millones de personas en un continente que es el principal emisor de turistas extranjeros.
Agrega que la inversión de Panamá es "ínfima", si se comprara con otros países como Brasil, que invirtió 100 millones; México, que aportó 16 millones; Venezuela, 50 millones; Colombia, 6 millones y Alemania, que como país anfitrión hizo un aporte de 130 millones de dólares.
Al ser consultado sobre los rumores que apuntaban a que había personas nombradas con salarios superiores a los diez mil dólares mensuales, dijo textualmente "sólo hay un funcionario con este salario. Soy yo".
Explicó que su cargo de jefe de la delegación panameña le da un "status diplomático" de embajador plenipotenciario en Hannover, durante los cinco meses de duración del evento, por lo que su salario debe ir de acuerdo a esta categoría.
A pesar de esto, continúa, "el embajador de Panamá en Alemania sigue siendo el señor Thayer, que reside en la ciudad de Bonn."
Actualmente laboran 42 personas contratadas para trabajar en el pabellón de Panamá en Hannover, de las cuales ninguno es funcionario del Ministerio de Comercio, dijo el comisionado.
En cuanto a los gastos, José Pablo Baloyes, encargado de administración y Finanzas de Expo Hannover 2000, señaló que el 45% del presupuesto total (922,500 dólares) se dedicó a la construcción del pabellón y 330 mil dólares se invirtieron en el alquiler del espacio donde se encuentra el sitio de Panamá.
El resto del dinero se ha gastado en hospedaje, transporte interno y aéreo del personal, pago al conjunto folclórico, seguros de vida, seguros médicos y salarios.
El comisionado Ciérvide no considera que la feria haya sido un fracaso, a pesar que la prensa internacional ha publicado que los pabellones están prácticamente vacíos y que el público europeo no le ha tomado importancia al evento. Algunas agencias de noticias hablan de "reducción de personal" administrativo y en los pabellones.
Ciérvide negó que se haya despedido personal en el pabellón de Panamá y manifestó su confianza en que la situación mejorará a partir próximo mes, cuando inicie el verano en Europa, con la consecuente reactivación del turismo.
"El primer mes de toda feria siempre es muy difícil, porque la burocracia de cada país retrasa las actividades", señaló.
Sin embargo, mencionó que el alto precio de la entrada, que es de 45 dólares americanos por persona, la no existencia de medios de transporte interno a través de las 160 hectáreas de la feria; los altos precios a lo interno de la feria y en la propia feria; la falta de preparación de la ciudad para recibir tal cantidad de personas, así como la actitud y carácter de los alemanes, podrían ser algunos factores que están afectando el flujo de visitantes en Expo Hannover 2000.
El comisionado Ciérvide criticó duramente a la empresa privada nacional por la falta de apoyo a este evento, diciendo que los empresarios "no tienen amor por lo que su país produce".
"Cómo es posible que Gamboa Resort, que es un hotel dedicado al ecoturismo, y siendo Alemania un país que le gusta esta actividad, no haya dado siquiera una bolsita plástica".
La Expo Hannover 2000 inició el 1 de junio y terminará el 31 de octubre de este año. La delegación de Panamá aún espera que aproximadamente 15 millones de personas al mes visiten el pabellón, que consiste en una réplica a escala de las esclusas de Miraflores del Canal de Panamá, en un espacio de 625 metros cuadrados.
Un total de 195 países del mundo y nueve organismos internacionales cuentan con pabellones temáticos y 23 mil periodistas transmitirán por radio, televisión y prensa a más de 200 cadenas y agencias internacionales de noticias.