Panamá lideró la Inversión Extranjera Directa (IED) en América Latina durante el 2006, en términos de su relación con el Producto Interno Bruto (PIB), un 16, 4%.
De esta manera, el país superó a Trinidad y Tobago (8, 4%), Uruguay (8, 3%), Costa Rica (7%) y a Chile (6, 9%), según reportó ayer la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).
El promedio regional de este indicador fue un 3%.
En 2006 los principales países receptores en Centroamérica y el Caribe fueron Panamá con $2.560 millones, seguido de Costa Rica con $1.400 millones, y la República Dominicana con $1.180 millones.
En América Latina los mayores beneficiados fueron México con $18.940 millones, Brasil $18.780 millones, y Chile con $8.050 millones.
Para la CEPAL, estas cifras indican que la región presenta una situación estable en materia de entrada de inversiones, luego de haber sufrido una caída significativa a comienzos de la presente década.
Sin embargo, a pesar de esta tendencia positiva, la proporción de la IED mundial que capta América Latina y el Caribe ha vuelto a disminuir por segundo año consecutivo y representa sólo el 8% de la inversión extranjera global, el segundo valor más bajo de los últimos 15 años.