La Superintendencia de Bancos de Panamá, rechazó una evaluación llevada a cabo recientemente por The Caribbean Financial Action Task Force on Money (GAFI), en la que ubican al sector bancario panameño entre los 66 países no cooperadores para combatir e prevenir el lavado de dinero producto del narcotráfico y delitos conexos.
La superintendente de bancos de Panamá, Delia Cárdenas desconoció en qué criterios se basa la evaluación para sostener si se tiene lagunas, deficiencias, obstáculos o procedimientos inadecuados en la legislación bancaria nacional contra el lavado de dinero.
Las declaraciones de Cárdenas se dieron en el marco de la inauguración de la IX Convención Bancaria Internacional de Panamá, en la que se comparten vivencias, expectativas y compromisos relacionados con la actividad bancaria a nivel nacional e internacional.
"La Superintendencia ha realizado los estudios de autoevaluación, por lo que considera que ha cumplido en gran medida con un avance y progreso significativo en medidas para el control y prevención del uso indebido de los servicios bancarios", acotó.
En este sentido, indicó que la superintendencia bancaria lleva a cabo el seguimiento continuo para la prevención y el combate del uso indebido de los servicios bancarios.
Panamá cuenta con un marco normativo estricto para prevenir y combatir el uso indebido de los servicios bancarios, desarrollados principalmente en la ley 46 de 1995 y el decreto 41, además de un amplio número de decretos de gabinetes ejecutivos aprobados durante la pasada década. De igual forma, están vigentes cerca de cuarenta normas entre leyes y decretos bancarios, aprobados desde la décadas de los sesenta hasta la actualidad.
Sobre el particular, la superintendente de bancos de Panamá, dijo que la dificulta sustantiva radica, en el hecho de continuar enmarcados y definidos como un centro financiero "Off Shore", obviando los avances y progresos que en ésta materia ha llevado a cabo Panamá para la prevención del lavado de dinero producto del narcotráfico.
No obstante, Cárdenas resaltó el manejo desigual que llevan los países industrializados con el objetivo de "manipular" las iniciativas para la prevención del lavado de dinero hacia iniciativas de orden fiscal y tributario.
"En efecto, los riesgos de los centros off shore se asocian a las debilidades de los regímenes fiscales, dejando de lado el combate del lavado de delito central de lesa humanidad que constituye el lavado de dinero producto del narcotráfico y otros delitos", apuntó Delia Cárdena.
Por ende, resaltó que es de esperar que el foro que brinda las naciones unidas, por la legitimidad de la institución, proporcione un marco de mayor balance, para que como una acción prioritaria, se revise esta definición por una más amplia y neutral.
AMBIENTE INTERNACIONAL AFECTA BANCA PANAMEÑA
Por su parte, el presidente la Asociación Panameña de Bancos (APB), Milton Ayon declaró que la banca panameña inició el año 2000 con expectativas de una nueva perdida en los términos de intercambio comerciales del país, que son influidos especialmente por el aumento del precio en el petróleo y la disminución en los productos que se exportan (banano, azúcar y camarones, por lo que ésta combinación puede representar pérdidas a la economía cerca del 2% del Producto Interno Bruto.
Señaló que además, los costos financieros tienden a aumentar. En 1999, las tasas de intereses de referencia de los Fondos Federales subió cinco veces en el año en unos 25 puntos básicos, quedando en la actualidad al 6 %; cuando en abril del mismo año estuvo en 4.75.
Las expectativas del mercado es que estas tasas subirán al menos dos veces más.
La IX Convención Bancaria Internacional de Panamá, culmina hoy con temas como la Estrategia Económica del Gobierno, perspectivas de la calificación de Panamá y la administración y controles de riesgo.