Igual que las fichas de ajedrez que se mueven entre espacios claros y oscuros, se debaten las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Panamá. Mientras que la embajadora de Estados Unidos (EU), Linda Watt, lanzó fuertes críticas en contra de Panamá, cuestionando los problemas de inseguridad jurídica, corrupción y sobornos, el gobierno panameño comenzó ha realizar jugadas que adelanten el "jaque mate" de la negociación de un Tratado de Libre Comercio (TLC), con el país norteño.
Desde la ciudad de Washington, el ministro de Comercio e Industrias, Joaquín Jácome, informó que se logró que 30 congresistas americanos, suscriban una nota, mediante la cual recomiendan al embajador, Robert Zoellick, (representante del Comercio de EU) que se tomen los pasos necesarios para iniciar negociaciones de un acuerdo con Panamá prontamente.
Según Jácome, estos 30 miembros del Congreso, consideran que Panamá es un aliado importante, en materia de comercio y "seguridad", debido a que el país tiene una trayectoria de amistad y alianzas comerciales y económicas con EU.
El funcionario viajó a Washington, con el propósito de continuar las reuniones con miembros del Organo Ejecutivo, el Congreso y el sector privado, con la finalidad de promover el lanzamiento de las negociaciones bilaterales con la potencia mundial.
El apoyo de los congresistas, a juicio de Jácome, es un avance sustancial en lo que respecta a la agenda de negociación panameña. Sin embargo, las declaraciones de Watt en Panamá, fueron expuestas casi como una señal de advertencia, en momentos en que Panamá trata de iniciar las negociaciones.
La embajadora señaló la necesidad de mejorar el clima de inversión, la seguridad jurídica, la transparencia y el sistema judicial, aspectos que son considerados elementales, para poder concretar un TLC con EU, según el presidente de la Cámara de Comercio, Raúl Delvalle.
Sin embargo, el ministro de Economía y Finanzas, Norberto Delgado, tomó las palabras de la diplomática, como declaraciones de un país amigo y elementos para mejorar condiciones que promuevan las inversiones. Empresarios reconocen que la existencia de corrupción añade un alto costo a las inversiones y que en gran medida surge como consecuencia de las políticas paternalistas.
Felipe Rodríguez, expresidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) consideró que los casos de corrupción son consecuencia de la evolución que ha tenido el país. Por ejemplo, mencionó que en la historia de Panamá, hubo una etapa que la dirección del país se caracterizó por ser paternalista.
Bajo esta estructura, el Estado tenía que solucionar todos los problemas y se inhibió el espíritu emprendedor de los panameños, denunció el empresario. Adicionalmente, se crearon estructuras "muy amañadas" que responden a intereses particulares que son de conveniencia para la clase política y no necesariamente resuelven los problemas del país. Panamá tiene ventajas como la posición geográfica, el dólar, inflación baja y un sistema financiero consolidado, sin embargo, "de nada sirve, si la corrupción se encuentra en los niveles denunciados" sostuvo Rodríguez.
Por su parte, el economista Juan Planells aseguró que la corrupción añade un costo alto a las inversiones y una inseguridad que hace difícil el ambiente para que una empresa se desarrolle. A criterio de Planells la corrupción es una situación de arrastre y no es exclusiva de Panamá sino de muchos países.
"Este es un problema de todos, debemos convocar a un diálogo nacional sobre la corrupción y seguridad jurídica que aporte propuestas para enfrentar estos problemas que son de Estado y deben ser atendidos por todos los grupos sociales" señaló. El economista reconoció que dentro del gobierno, la sociedad civil, los empresarios, y trabajadores existe este problema.
"Hay que erradicar estos males sociales que significan un obstáculos para que Panamá puede lograr niveles de desarrollo" concluyó Planells. En tanto, John Bennett, presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), destacó el tema de la seguridad jurídica. Según Bennett si se hace una evaluación histórica de la legislación panameña se encontrarán excesos que le han causado un grave peso al desarrollo económico y social del país.