Panamá entró en otra lista: la de los 12 países que a nivel mundial son catalogados como sitios “difíciles” para encontrar talentos o mano de obra especializada.
El dato lo reveló la internacional reclutadora, Manpower en su encuesta de Escasez de Talento 2010.
Paradójicamente, en Panamá hay desempleo. Según la Contraloría General de la República, existen 101,103 personas que no tienen trabajo en el país, esto en relación a un universo de 1 millón 591 mil 904 individuos que componen la población económicamente activa.
“El problema no se debe al número de candidatos potenciales, si no a la falta de talento, debido a que no hay suficientes personas con las habilidades requeridas”, planteó Luis Fernando González, gerente regional de Manpower Centroamérica y República Dominicana.
El alto ejecutivo desglosó que en sectores como la construcción y el área tecnológica ligada a la mecánica, es positivo que el país abra el compás a la llegada de personal extranjero que tenga las capacidades que demandarán los grandes proyectos.
Sin embargo, González, dejó en claro que en sectores ligados a empleos del área humanística no se debe importar talento a Panamá, ya que el país cuenta con una sobreoferta.
La dirigencia sindical en la vocería de Rafael Chavarría, secretario de Educación de la Confederación de Trabajadores, está de acuerdo con que se traiga el personal que está faltando en el país, siempre que sea por un tiempo determinado y con el compromiso de entrenar a los panameños para que a la larga estos puedan ocupar estos puestos.
Manpower recomienda que el tema de la escasez de talento se trate con una estrategia, mediante la cual la empresa privada se ocupe de la capacitación constante y del alto nivel del personal, mientras que el Gobierno debe ajustar las políticas de inmigración conforme sea necesario, para permitir que entre al país el talento que requiere la demanda.
Al respecto, la socióloga Juana Camargo planteó que está de acuerdo que entre el personal que está escaseando en Panamá, siempre que se creen políticas de Estado y se brinden los recursos para que los panameños se preparen y en un futuro puedan aprovechar el desarrollo económico.
“Hay que tener cuidado con el mensaje que se manda a la población. El Estado debe velar porque existan políticas que desarrollen sus recursos humanos en forma integral. No es malo que la gente venga, no se deben dar fobias, lo malo es que a los panameños no se les den las condiciones y capacidades para que puedan desempeñarse”, reiteró Camargo.
Especialistas en el reclutamiento de personal recomiendan a la población local que no está empleada, hacerse un autoanálisis de lo que les hace falta para ser competitivos; si es un tema de conocimientos, optar por entrar a centros educativos donde reciban formación. En el caso de los trabajadores como albañiles y mecánicos, buscar certificar sus competencias por ejemplo; y sí se posee un problema de falta de experiencia, optar por trabajos en el área exclusiva donde se quiere insertarse, en puestos de menos habilidad para luego ir subiendo posiciones paulatinamente.