Mientras en el mundo muchos políticos y médicos se angustian por la amenaza del ántrax, en Panamá existe la garantía que desde hace 25 años se evita su presencia fatídica, gracias a una valiosa experiencia científica en el tratamiento de ésta y otras dolencias de origen animal transmisibles al hombre. Por un concierto de afortunadas coincidencias, en la presidencia de la Asociación de Médicos Veterinarios, se encuentra el doctor José Dimas Espinosa Guevara, profesional de vuelo internacional, colaborando estrechamente con el MIDA y el Ministerio de Salud en una labor de prevención, que la coyuntura internacional ha puesto en el primer plano.
Como director general de la Comisión Panamá-Estados Unidos de la Erradicación y Prevención del Gusano Barrenador del Ganado desde 1994 y como representante de Panamá ante la Oficina Internacional de Epizootia, el doctor Espinosa ha fortalecido su visión de lo que significa una política alerta de prevención sanitaria.
Se preparó para asumir esa responsabilidad con sus estudios de medicina veterinaria en la Universidad Federal Rural de Rio de Janeiro y su especialidad en Entomología Médica en el Instituto de Ciencias Biológicas de la Universidad Federal de Minas Gerais, Brasil. También este médico veterinario chiricano es especialista en Microscopía Electrónica de Transmisión y Rastreo realizada en la Agencia Internacional de Cooperación del Japón (JICA). Ha asistido a numerosos congresos internacionales en Estados Unidos, Brasil, México, Colombia, Francia, Australia y otros países.
Considerando que sus opiniones son de gran actualidad y trascendencia,