Panamá, Colombia, El Salvador, Perú y Uruguay se están aproximando al grupo de países con condiciones favorables para la inversión, como es el caso de Brasil, Chile y México, señala un informe del Banco Mundial.
El informe indica que en el grupo de países en donde se encuentra Panamá el aumento de los márgenes de los bonos soberanos "ha sido más bien modesto durante la actual fase de restricción crediticia".
Este resultado regional, sostiene el Banco Mundial, enmascara la diferencia de comportamiento de los países de América Latina.
Asimismo, las entradas de capital no se han invertido y han mantenido su dinamismo, lo que indica que los mercados financieros de la región pueden estar ofreciendo a los inversionistas los beneficios derivados de la diversificación.
Además, siempre según el Banco Mundial, las existencias de las reservas internacionales son considerables, y la deuda exterior continúa disminuyendo, lo que limita la vulnerabilidad de la región a las crisis de las relaciones de intercambio y a una paralización repentina de los flujos de capital.
Contraste.
En contraste con este marco positivo, la entidad crediticia aduce que están apareciendo en la región nuevas preocupaciones.
El repentino aumento de la demanda interna ha reducido el exceso de capacidad en muchas de las economías de la región y, junto con la subida de los precios de los alimentos y de la energía, ha provocado una inflación creciente.
Los bancos centrales han respondido sin demora en varios países: Brasil ha suspendido la flexibilización de su política monetaria; Chile, Colombia y Perú han elevado las tasas oficiales, y México está manteniendo sus tasas en un nivel elevado.
Por otro lado, los problemas de inflación han causado agitaciones sociales y políticas, o se han tratado de resolver recurriendo a medidas normativas heterodoxas.