Aunque Panamá mantiene tratados de libre comercio con toda Centroamérica, todavía le falta una buena parte del camino por recorrer para integrarse de forma plena al subsistema de integración económica de la región al que pertenecen Costa Rica, El Salvador, Honduras, Guatemala y Nicaragua.
Y es que el reconocimiento de Panamá como parte de la región ha sido un tema difícil al momento de realizar negociaciones políticas, comerciales y de cooperación en las que siempre se hace la salvedad: Centroamérica y Panamá, lo que no significa discriminación, sino que es producto de diferentes hechos históricos, políticos y económicos.
La diferencia se hizo más evidente cuando en el 2007 iniciaron las negociaciones para un acuerdo de asociación entre Centroamérica y la Unión Europea (UE), y Panamá solo logró entrar como observador por no pertenecer a la Secretaría de Integración Centroamericana (SIECA).
Pero el tiempo, la ubicación y los logros de crecimiento económico de Panamá a nivel de Latinoamérica parecen que pueden darle un giro a la historia.
Varias señales indican que a través de la propuesta de Panamá de SIECA +1, que significa la incorporación de Panamá a las negociaciones comerciales de Centroamérica con la UE, pero sin incorporarse primero a SIECA, la integración del país a la región sea una posibilidad más cercana.
Panamá actualmente está integrada en seis de las ocho secretarías que forman el Sistema de Integración Centroamericana (SICA), faltando aún su integración al SIECA y a la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ).
Por otra parte, asumió este año la presidencia pro témpore del SICA.
Durante el “Encuentro de periodistas centroamericanos”, organizado por SIECA en Guatemala, el representante permanente de ese país ante las Naciones Unidas, Gert Rosenthal, dijo a Panamá Américaque “la estructura de la economía panameña es distinta lo que siempre ha sido un problema más que nada práctico en la integración centroamericana y esto explica por qué las autoridades panameñas eran más renuentes a asumir compromisos con Centroamérica frente a la magnitud de sus intereses con el resto del mundo”.
“Conforme ha pasado el tiempo, no es que Panamá se haya acercado a Centroamérica, sino que ha sido a la inversa. Todo el mundo reconoce que la economía panameña tiene rasgos muy particulares que hay que tomar en cuenta en cualquier compromiso de índole regional”, sostuvo Rosenthal.
Mientras, el ministro de Finanzas Públicas de Guatemala, Juan Alberto Fuentes, indicó que “observa como positivo la integración de Panamá a las negociaciones con la UE y a la incorporación gradual al SIECA”.
“Creo que hay un proceso que podría darse relativamente fácil que consiste en comenzar una multilaterización de los acuerdos bilaterales armonizando las normas porque son acuerdos muy parecidos”, opinó Fuentes.
“Hay que identificar listas de productos en relación a los cuales podría extenderse el libre comercio de Panamá con todo los países de la región”, agregó.
“Y luego con anexos de excepciones, me parece que no sería tan difícil ir armonizando en ese sentido para después plantear la posibilidad de que Panamá pueda dar un salto a la unión aduanera con Centroamérica”, planteó el Ministro guatemalteco.
Aseguró que piensa que Panamá realmente puede participar de manera muy constructiva en la unión aduanera, lo que no significa que necesariamente deba tener un arancel externo común.
Fuentes concluyó aseverando que “lo importante del tema intrarregional es el cómo se maneja y luego ver otros ámbitos en los que es evidente la posibilidad de que Panamá se integre más y uno de esos es el sector servicios y en particular el de servicios financieros.
El sistema de aduanas de Panamá para los expertos ha sido una de las principales barreras para que el país se integre al subsistema.
Negociaciones. Desde ayer los representantes de Centroamérica y la UE iniciaron reuniones en Bruselas para reanudar las negociaciones del Acuerdo de Asociación, suspendidas en julio del año pasado tras el golpe de Estado en Honduras. Panamá sigue participando en el proceso como observador, pero con la esperanza y un buen apoyo para incorporarse como negociador.
La UE ya ha expresado su apoyo a la propuesta panameña de SIECA +1 y su incorporación gradual al subsistema económico centroamericano.
Durante una reunión celebrada en Guatemala, el Consejo de Ministros de Integración Económica Centroamericana (COMIECO) anunció que decidirá en marzo próximo sobre la solicitud presentada por Panamá para integrarse de forma plena al acuerdo de libre asociación que la región negocia con la UE.
En esa reunión, el viceministro de negociaciones comerciales internacionales de Panamá, Francisco Álvarez de Soto, manifestó la intención de Panamá de avanzar en la ruta que se establezca para el cumplimiento de los requisitos que permitan su ingreso al proceso.
“Panamá aceptará lo que Centroamérica ya tiene negociado dentro del proceso con la UE, proceso que se tiene previsto concluya en mayo próximo”, aseguró el funcionario.
Perspectivas. Pero ¿qué gana Panamá y Centroamérica con un acuerdo de asociación con la UE?
Juan Carlos Fernández, director ejecutivo de SIECA, expresó: “Los centroamericanos buscamos en el pilar comercial del acuerdo certeza jurídica y medios ágiles de resolución de conflictos, acceso a mercados, procedimientos aduaneros, facilitación de comercio, mayores oportunidades para la pequeña y mediana empresa, y sobre todo fortalecer la integración económica regional.
“En el acuerdo se deberán reconocer las capacidades de la región en función de los retos que generará el libre comercio y la profundización de la integración y competitividad de sectores y fortalecimiento institucional, dijo con seguridad Fernández.
Para Centroamérica, la UE constituye el tercer socio comercial, después de Estados Unidos y la región misma.
Panamá es dentro de la región centroamericana el primer receptor de la inversión proveniente de la Unión Europea y su mercado es destino del 23% de las exportaciones panameñas.