Y es que el modelo económico del país basado en una economía de servicios, muestra ya poco dinamismo. La producción y la exportación de bienes, no es significativa y esto se refleja en la baja productividad que combinada con altos costos impiden la creación y expansión de nuevas empresas y empleos.
Como consecuencia, la economía panameña desde hace varios años muestra un pobre crecimiento a lo que se agrega la incidencia de un alto desempleo. Según Vicente Pascual miembro del Grupo Competitividad, Compite Panamá "es evidente la urgencia de lograr que Panamá pueda potenciar sus ventajas competitivas para acelerar la economía, proveer empleos y mejorar la calidad de vida de los panameños .
La clave entonces es la competitividad. Según el Dr. Michael Porter esta es la capacidad de un país para sostener e incrementar su participación en los mercados internacionales con una elevación del nivel de vida de la población.
Panamá está un tanto rezagada si se compara con otros países del área que ya han trazado agendas nacionales y regionales de desarrollo con el propósito de posicionar sus países en el plano competitivo.
Por ejemplo cuando se compara la estructura del país con la de 20 años atrás no hay cambios sustanciales. Desde su origen Panamá ha tenido una tradición de servicios, pero este sector no ha tenido la capacidad de absorber la mano de obra en cantidades suficientes para contrarrestar el desempleo.
El primer esfuerzo del gobierno fue negociar en el 2002 con el BID un préstamo por la suma de 10 millones de dólares para el Fomento de la Competitividad el PN-0145. Este programa pondrá en marcha un proceso de planificación estratégica para la formulación de proyectos que fomenten la productividad.
A nivel de empresas el plan brindará asistencia financiera y no financiera para mejorar la productividad de clusters en los sectores turismo, agroindustria, transporte y servicios logísticos y tecnológicos.
Pascual reconoció que existe lentitud sin embargo consideró que es injusto otorgarle esta responsabilidad al gobierno más bien atribuyó el retraso a la burocracia internacional de los organismos internacionales. Agregó que este programa ha sido negociado casi dos años y lanzado en octubre de 2002 y todavía no se ha visto un inicio de sus beneficios.
En 1980 el sector agro aportó al PIB un 8.2%, pero en el 2000 descendió a 7.7%.
La industria aportó en 1980 un 19.3% al PIB, mientras que en el 2000 baja a 18.1%.
El sector servicios creció 72.5% en 1980 mientras que en el 2000 bajó 74.2%.
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