Las tasas de interés son función del mercado, en el caso de Panamá se toma en cuenta el mercado interno como el internacional, y éste a su vez es función de medidas que tomen los bancos centrales principales. Ahora mismo, la difícil situación que enfrentan los sistemas financieros, especialmente los países desarrollados, y en particular por la estrechez de liquidez, hace que aparezcan nuevos actores en el escenario.
Las tasas que fijan los bancos en Panamá son resultado de sus costos de fondos, los cuales varían de banco a banco, por ejemplo, entre los panameños y los extranjeros, en la medida en que estos últimos tengan acceso a fuentes de fondos más baratas, ya sea de sus casas matrices o afiliadas, o del mercado internacional por contar con calificaciones más altas que bancos panameños, lo cual les permite conseguir fondos un poco más baratos. Por eso, entre otras cosas, la Superintendencia lleva estadísticas de las tasas de interés separadamente para bancos panameños y extranjeros. Generalmente, las tasas de los bancos panameños son fraccionalmente más altas que las de los extranjeros, pero puede haber ya bancos panameños con calificaciones que les permite obtener fondos más baratos, y sus tasas entonces compiten con las de los extranjeros.
Las tasas en Panamá, tanto en bancos panameños como extranjeros, han venido bajando, porque así ha sido la tendencia en los mercados internacionales, particularmente en las áreas del dólar debido a la política de reducción de tasas que ha tenido el banco central norteamericano desde hace algún tiempo. Esa tendencia a la baja, que pareciera haberse detenido por ahora, ha contribuido a que las tasas en Panamá hayan bajado o por lo menos no hayan subido, tanto las pasivas, o sea lo que se paga por ahorros o por plazos fijos, como las activas, o sea las que se cobran sobre préstamos. Los bancos tratan de mantener el margen neto de intereses, o sea, la diferencia entre los intereses que pagan por los depósitos y los intereses que cobran por los préstamos, y ese margen es el que principalmente determina la utilidad o ganancia del banco, aunque obviamente hay otros ingresos, pero el más importante es el de préstamos que es el activo más importante de los bancos.