Economía

Panamá: ¿un gran país atormentado financieramente?

El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional aseguran que este año la crisis "hundirá entre 55 a 90 millones de personas más en la pobreza extrema".


Para algunos, Panamá es un país atormentado financieramente, pero hay quienes consideran que en otras latitudes el flagelo económico es tan severo que en la desesperación la gente sale a las calles a nutrirse de desperdicios que encuentran en los vertederos.

El Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional aseguran que este año la crisis "hundirá entre 55 a 90 millones personas más en la pobreza extrema". Pero la pregunta que nos incumbe es : ¿ afectará a Panamá o será el soplo de una brisa liviana que no removerá la hojarasca financiera?

Si bien es cierto en algunos sectores la situación es crítica, en esta nación que disfruta de una bendición especial, todavía no hemos sentido los aguijones de una crisis financiera que conduce a la desesperación colectiva. Sobrevivimos a pesar de los efectos económicos que parcialmente nos estrangulan.

 

En Panamá, el 48% de la población vive en situaciones de pobreza, sin embargo, es asombroso observar como durante los fines semana, en desenfrenado carnaval permanente, celebramos en todo el país más de cien fiestas populares en las que se derrocha una fortuna en bebidas espirituosas, y el llanto de los acordeones pone a bailar a la gente sobre la tumba de su miseria.

Pero a pesar de que la tortura financiera nos aflige a la mayoría de los panameños, el problema económico parece no arrancarnos el sueño. "Crisis financiera" parece ser un remoquete de mal gusto de la que nos reímos y continuamos deleitándonos con el sabor musical mientras nuestra sangre caribeña hierve de felicidad.

De acuerdo como oscile el péndulo financiero, hay preocupaciones, pero veamos que pasa más allá de nuestras fronteras para comparar y evaluar nuestra situación económica cuya fiebre no logra la intensidad de otras tierras donde la situación es peor.

 

En Panamá, hay necesidades, pero las aerolíneas decolan diariamente desde el Aeropuerto Internacional de Tocumen con destinos turísticos más allá de los linderos de la nación, y los fines de semana es inmensa la romería de autos hacia casas de campo, balnearios y playas del interior del país.

Los bancos, que son cautelosos en sus operaciones, no dejan de ofrecer sus servicios a pesar de que en el país prolifera campaña política no turbulenta, pero digna de ser tomada en consideración por sus efectos posteriores.

La crisis que para el Sumo Pontífice Benedicto XVI nace de la codicia, en Panamá parece más bien un asunto de seguridad pública que financiera.

 

Si es por cuestiones de dinero, no amaino la asistencia a la Feria Internacional de Azuero a donde asistieron 190 mil persona, aunque el patronato que rige esta actividad afirmó que, debido a la actividad política, fueron 30 mil menos que el año pasado, pero las carpas festivas con sus tonadas musicales estaban repletas de bailarines y el flujo de licor ambientaba en el sector un característico olor a alcohol destilado. Para algunos, "crisis" es una palabra más del diccionario financiero. Por ejemplo, los indígenas Ngöbe- Buglé de Cerro Tula lograron ingresos por B/ 15,750 en la comercialización de 242 quintales de porotos, un grano apeticido en el menú diario de los panameños. El éxito les sirvió de pivote para, en el futuro, producir más y vender más.

El Tribunal Electoral no se asusta con la crisis, y para realización de las elecciones del 3 de mayo, puso en movimiento unos 5 helicópteros, 3 aviones, 7 patrulleras, 14 lanchas, 97 pangas, 106 botes, 2,230 vehículos y 1,316 caballos, sin considerar una flota parecida que utilizaron los ocho partidos políticos para movilizar gente por todo el país.

Hay crisis, pero los estadios abren sus puertas para asistentes a los juegos del LXVI Campeonato Nacional de Béisbol Mayor e igual hizo el remodelado gimnasio Roberto "Mano de Piedra" Durán donde se protagonizó a la pelea entre Celestino "Pelechín" Caballero y el sudafricano Jeffrey "Mangoose" Mathebula. Mientras en otros países no hay que comer, aquí los casino están repletos y algunos ofrecen espectáculos para captar la atención de ingenuos que en una maquinita cavan su fosa financiera, y el hipódromo continúa siendo un lugar donde apostadores se arriman a la taquilla esperanzados que de la gatera salga corriendo un animal de cuatro patas que resolverá sus problemas. Los estados financieros de los bancos que operan en el país no parecen entristecer a sus accionistas y continúan abriendo el portafolio de préstamos a la clientela que necesita efectivo para continuar rodando en el mundo económico.

 

Cines, teatros, conciertos, presentaciones festivas, bingos, karaoke, venta de golosinas y aperitivos -- que no son comidas para aplacar el hambre -- prevalecen y las entrega a domicilio se nota con el rugir de las motos de un barrio a otro.

Los hoteles crecen y aumentan como espigas salvajes y los restaurantes y bares no apagan sus luces, mientras cruceros salen repletos de panameños que como turistas surcan los mares del Caribe.

Las fiestas persisten porque hay dinero, de lo contrario los establecimientos que promueven los eventos, cierran puertas, apagan luces y esperan que renazca la bonanza.


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361300
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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