Nuevas fuentes de generación energética y buenas políticas de consumo son necesarias para que Panamá pueda mantener su ritmo de crecimiento económico, fueron algunas de las conclusiones que se dieron ayer durante el "Simposio Internacional de Energía".
"El crecimiento trae como consecuencia el aumento de la demanda de energía y frente a un escenario inflacionario, como el que estamos viviendo, es necesario capitalizar las fuentes de energía del país", señaló Javier Giorgio, gerente de AES Panamá.
Es necesario desarrollar nuevas fuentes energéticas que aprovechen los recursos renovables del país como el agua, y contribuyan a reducir la dependencia energética de combustibles fósiles, dijo Giorgio.
Bolívar Santana, de Unión Fenosa, indicó que nada garantiza que el precio del crudo bajará, al igual que la energía proveniente del mismo, porque el barril en 1998 estaba en $15, en 2003 subió a $30 y este año ya ha llegado a los $145.
Santana manifestó que por los precios del crudo no debemos abrigar la esperanza de una energía barata, por lo que "el ahorro" será la clave que garantice electricidad en el futuro.
Debemos aprender a priorizar los usos de la energía, en Panamá utilizamos el 34% para aires acondicionados, 27% para refrigeración, 17,5% en iluminación, 5,5% en motores, 8% en calentadores y 7,2% en otros, aseguró.
Agregó que es necesario que las personas aprendan a usar el aire acondicionado. En el país la temperatura debe ser entre 23 y 25 grados centígrados, con lo que se ahorra energía y dinero, pero lo utilizan a 20 grados.
"Lo primero que se debe hacer es educar a la gente para que tengan conocimiento del consumo adecuado", aconsejó Gaudencio Ramos, de la Comisión de Energía de México.