Las empresas privadas y la sociedad civil en general deben presionar al gobierno panameño para que impulsen nuevas políticas comerciales y de inversión advirtió Peter Romero, vicesecretario adjunto de Estado para asuntos del hemisferio occidental.
"Los panameños deben presionar a su gobierno para que ellos hagan lo mejor en términos de reformas y de transparencias contra la corrupción", manifestó el representante norteamericano.
Según Romero, Panamá en comparación a otros países de la región mantiene una amplia ventaja, debido a la economía de servicio que por años ha impulsado.
Destacó además que la reversión del Canal de Panamá influye igualmente en la posibilidad de que el Istmo se convierta en un polo de desarrollo envidiable.
No obstante advirtió que el pueblo panameño no puede esperar que el gobierno de Estados Unidos resuelva todas las necesidades económicas de Panamá.
También consideró que Panamá no puede "hecharle toda la culpa" a Estados Unidos de sus problemas internos.
Luego de la reversión de la Vía Interoceánica, las relaciones entre ambos países deben cambiar, ya que el aspecto comercial y de inversiones es el que deberá prevalecer, afirmó.
"Nosotros queremos establecer para el futuro una buena relación con Panamá y ser como su aliado y ser más que un amigo", declaró Romero.
Romero coincidió con Kenneth Mackay, enviado especial del presidente norteamericano Bill Clinton, quien confirmó que luego de la entrega de la vía canalera las relaciones entre ambos países se mantendrán inalterables.
Ello incluye los lazos comerciales que hasta el momento han mantenido y los que están pronto a concretarse.
Igualmente sentenció que esta coyuntura no afectará el libre acceso y circulación del dólar.
Ello se mantendrá siempre y cuando exista un respeto mutuo y que pronto el gobierno norteamericano estudiará más a fondo las posibilidades de inversión en Panamá.
Esta nueva política ira engarzada con acciones concretas para que estas relaciones no se vean afectadas por el flagelo del tráfico de drogas, el lavado de dinero y de armas.
Consideró que Panamá debe mantener una política concreta para que el problema interno de Colombia, tampoco afecte las nuevas relaciones con Estados Unidos.
Informó que tras la transferencia del Canal, Estados Unidos impulsará acciones para fortalecer las instituciones democráticas y que Panamá tiene que tener claro que es imposible separar la política de la economía.
Ello se ha demostrado en los últimos años, dijo Romero, cuando la lucha contra la criminalidad ha generado mayor seguridad de parte de los inversionistas.
El fortalecimiento de las inversiones es otro punto que el gobierno de Estados Unidos impulsará para mantener las relaciones con Panamá, expresó.
Para Romero, primero es necesario que Panamá, al igual que otros países de la región, demarquen las políticas que quieren impulsar, para luego concretar las inversiones.