El carnaval "Salsa 98" representa una fuente de ingresos para los panameños, ya que numerosos turistas vienen a la capital panameña a conocer las fiestas en donde casi todo es permitido, y gastan numerosas sumas de dinero.
Los extranjeros se hospedan en hoteles, recorren los restaurantes compran los denominados "souvenirs" o recuerdos, además de eso, disfrutan de los carros alegóricos mientras compran la popular "carne en palito".
No sólo los grandes toman ventaja, debido a que los vendedores ambulantes y los puestos donde se venden hamburguesas, chorizos, sodas, bollos, pollo y carne asada son visitados por los turistas, quienes no pueden dejar pasar la "comida popular" nacional.
Igualmente los centros de diversión o discotecas son lugares donde frecuentan los extranjeros, porque después de un jornada carnavalesca en el día, no hay nada mejor como ir a bailar.
Importante es destacar que el panameño se le conoce como un personaje precavido y ahorra con anticipación para poder disfrutar de esta fiesta.