Los panameños tienen la oportunidad de lograr un ahorro energético a mediano y largo plazo, instalando paneles solares o turbinas en sus hogares o comercios.
Actualmente existe un procedimiento para la interconexión de estos pequeños sistemas, a las Redes Eléctricas de Baja Tensión de las empresas de distribución eléctrica.
Dennis Moreno, administrador de la ASEP, dijo que las facilidades del sistema permiten un aporte máximo de hasta 10 kilowatts (kW) a las redes eléctricas de baja tensión de las empresas de distribución en todo el país que serán verificadas con la instalación de un medidor que permitirá registrar la energía consumida en kWh por el cliente y la energía (kWh) que el cliente entregó a la red.
Fernando Díaz, director de electricidad de la Secretaría de Energía, explicó que existirán dos registros: uno de facturación neta del cliente, es decir, si él entregó más energía a la red de la que consume, podrá recibir créditos a su favor y podrán acumularse hasta que finalice el contrato de suministro eléctrico entre la empresa distribuidora y el cliente.
“Esta alternativa de energía residencial y comercial va en crecimiento, ya que el precio del petróleo es vulnerable y puede aumentar o disminuir afectando de igual manera el costo de la energía eléctrica”, sostuvo Díaz.
Según datos de la Autoridad de los Servicios Públicos (ASEP), los costos promedio para un sistema solar de una casa están entre los 15 mil y 70 mil dólares, o bien 9 mil a 11 mil dólares por cada KW instalado, generando un ahorro a sus propietarios de entre 26 mil y 120 mil dólares durante su vida útil.
Actualmente una familia con residencia en Costa Esmeralda, distrito de San Carlos, según la ASEP, tiene instalado un panel solar en su vivienda que sirve para satisfacer las necesidades eléctricas en su hogar, que cuenta con acondicionadores de aire, lámparas y demás electrodomésticos de uso cotidiano.
Según los especialistas, una casa promedio con un consumo de 500kW al mes necesitaría un panel de unos 40 metros cuadrados para abastecerse.
En cambio, quienes consuman menos utilizarían una menor cantidad en metro cuadrado e, igualmente, se beneficiarían con el ahorro de más del 40% de la facturación anual.
Moreno señaló que los interesados antes de hacer una inversión realicen un cuidadoso análisis económico que determine que la alternativa escogida es la mejor (solar versus sistema de la empresa distribuidora).