Luego que la Asamblea Nacional aprobara en tercer debate el proyecto 153 que busca bajar el contenido de azufre en el combustible diésel que se distribuye para vehículos a motor en el país y que se establece un máximo permisible de 15 partículas por millón, expertos han reaccionado ya que consideran que se debió haber hecho una mayor planificación.
El experto en temas de hidrocarburos, Carls Von Liderman asegura que no se hicieron las consultas requeridas y que no se tomaron en cuenta todos los factores contaminantes del ambiente en el país.
Mencionó en entrevista en TVN, que existen otros contaminantes como el búnker C que se utiliza para la generación de electricidad, así como el combustible de los barcos que transitan por el Canal de Panamá.
Aseguró que se tendrá que comprar un combustible de mayor calidad y el usuario tendrá que pagar por esa calidad, tal como sucede en Costa Rica.
La nueva norma establece que las empresas importadoras y distribuidoras de combustible diesel tienen hasta 12 meses contados a partir de la entrada en vigencia de esta Ley para realizar las negociaciones de los nuevos contratos de suministro.