Economía

Pánico inflacionario podría generar estanflación

Bancos centrales en Latinoamérica, Asia, Europa y Africa no solo han subido las tasas de interés, sino que han amenazado con hacer la política monetaria más restrictiva


A pesar de que los bancos centrales han reconocido que la inflación es mayormente un fenómeno importado, que no existe evidencia significativa de contaminación de precios, y que las expectativas de mediado y largo plazo permanecen ancladas, ellos mismos han reaccionado precipitada y agresivamente al restringir las condiciones monetarias más allá de la neutralidad. Así, bancos centrales en Latinoamérica, Asia, Europa y Africa no solo han subido las tasas de interés, sino que incluso algunos han amenazado con hacer la política monetaria aún más restrictiva.

Incluso en los Estados Unidos, país que movió las condiciones monetarias en sentido contrario, parece haber dado fin a su ciclo de relajamiento para decretar una pausa. Sin embargo, la Reserva Federal reconoce que los altos precios de las materias primas, en especial de la energía y los alimentos, continúan amenazando la estabilidad de precios. Por lo que la Fed empieza a asignarle un mayor peso al problema inflacionario, dejando entrever la posibilidad de una reversión del ciclo de relajamiento en el futuro próximo.

Al reiterar que se mantendrá al pendiente para actuar en aras de promover un crecimiento sostenible con estabilidad de precios, la Reserva Federal deja abierta la puerta para empezar a usar el margen monetario disponible y mover la tasa de referencia hacia arriba, para acercarla a su posición neutral. Sin embargo, en este caso, el alza de tasas sería justificada ya que las condiciones monetarias en los Estados Unidos son claramente expansivas.

 

En América Latina.
Mientras tanto, en América Latina se ha iniciado ya una ola restrictiva por parte de los bancos centrales, haciendo que el diferencial de tasas se haya ampliado e impuesto una restricción mayor a las economías regionales que aún intentan desligarse del ciclo desaceleratorio en los Estados Unidos.

Así, al parecer los bancos centrales de Brasil, Chile, Colombia, México y Perú se han contagiado del pánico inflacionario global y han empezado a mostrar su "inflaciofobia" a través de alzas generalizadas en sus tasas de interés. A pesar de que ellos mismos reconocen que gran parte del problema inflacionario es generado por los precios internacionales, han apretado las condiciones monetarias con el argumento de evitar un deterioro de las expectativas.

Sin embargo, a pesar de que todos los países de la región han sido afectados por los precios internacionales, existen algunos pocos en los que la inflación tiene un alto componente de demanda interna, en los cuales se justifica la restricción monetaria implementada. Por ejemplo Chile, Colombia y Perú ??"cuyas economías han estado creciendo a una velocidad superior a la de su potencial en los últimos años??" han generado un exceso de demanda interna que ha sido acomodado a través de una mayor inflación e importaciones.

 

En estos países, las condiciones monetarias se han movido ya sea de una posición expansiva a una más neutral (Chile y Perú) o bien a una más restrictiva (Colombia). En el otro lado, países como Brasil y México que explican dos tercios del PIB regional, y en donde no existe evidencia de un exceso de demanda, la política monetaria se ha vuelto más restrictiva y ha respondido más al pánico inflacionario del mercado.

Amenaza innecesaria.
Al final de cuentas, si la ola restrictiva continúa ganando adeptos a nivel global y se intensifica y se hace más agresiva, entonces la restricción de liquidez combinada con el alto costo financiero necesariamente impondrán una cuota sobre el crecimiento económico mundial.

La demanda interna irremediablemente tendrá que contraerse por la restricción monetaria, consecuentemente generando una desaceleración económica global. Pero lo peor de todo, es que la inflación no va a ser afectada por la restricción monetaria, porque el alza de precios no depende de presiones de demanda sino de los precios internacionales.

 

Nada garantiza que la desaceleración global vaya a inducir una caída dramática de los precios de la energía y los alimentos, porque los altos precios no son causados por un exceso de demanda, sino más bien por la limitada capacidad de la oferta mundial.

Bajo este escenario la inflación continuará existiendo aún con restricción monetaria, pero el crecimiento mundial innecesariamente tenderá a la baja. Es en este sentido que la probabilidad de un escenario de "estanflación" se incrementa. Sin embargo, la amenaza del fantasma "estanflacionario" sobre la economía mundial no será culpa de la recesión estadounidense ni de la crisis hipotecaria, sino mas bien un evento inducido por la fobia inflacionaria de los mismos bancos centrales.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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