El sector agropecuario en Latinoamérica representa el 8% del Producto Interno Bruto (PIB).
Casi 800 millones de hectáreas se ocupan en actividades agrícolas, de las cuales el 80% están destinadas a la ganadería, un 15% a cultivos transitorios y el resto a cultivos permanentes.
Este ha mostrado un desempeño satisfactorio, en especial desde el año 2000, tanto en términos de crecimiento, productividad, inserción externa y encadenamientos con el resto de la economía
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) señala que la agricultura ha experimentado un proceso de modernización que para varios productos, la ha llevado a niveles de eficiencia situados en la frontera internacional.
Esta modernización se ha concentrado en productos de bajo grado de elaboración, pero de alto contenido tecnológico, como por ejemplo la soya transgénica, agregó el documento "Panorama 2005, el nuevo patrón de desarrollo de la agricultura en América Latina y el Caribe", que publicó la CEPAL.
Otros productos que se han expandido en este período, aunque con magnitudes muy inferiores a la soya, son la caña de azúcar, las frutas y hortalizas.
De acuerdo con la publicación, el valor de las exportaciones de productos agropecuarios primarios e industrializados ha crecido en los años 2000-2004 a un ritmo más acelerado que el de las exportaciones totales.
El crecimiento más importante corresponde al comercio extraregional con socios no tradicionales con quienes, por lo general, la región no cuenta con acuerdos comerciales vigentes o con un acceso preferencial. agregó.
De igual forma, en el valor total de la producción se constata el enorme peso de la ganadería, en especial del sector bovino, seguido de la producción de carne de aves, leche de vaca y carne de cerdo.