Karitza Santamaría
Gerente de Comercialización de Viviendas de Grupo Roble Panamá
El éxito viene de muchas formas y depende de a qué te dedicas y de cómo valoras las oportunidades que se te presentan en el camino. En mi caso, he alcanzado algún tipo de éxito porque veo realizado muchos de mis proyectos tanto a nivel profesional como personal.
Le doy el crédito de estos logros a Dios principalmente, y a los siguientes factores que considero han sido claves en mi vida personal y profesional.
1Buenas Bases. Es vital para el éxito estar sentado en una buena base de principios y valores que te los inculca tu familia. Por eso agradezco a mis padres, quienes son mis mentores y han estado a mi lado para apoyarme en cada decisión que he tomado a lo largo de mi vida. Gracias a ellos tengo la educación y principios que hoy en día son una base fundamental en mi desempeño y los cuales creo son de gran ayuda para alcanzar los logros. Mi esposo nunca ha perdido la fe en mí y siempre me ha apoyado en todo lo que hago. Él y mi hijo son mi gran motivación para tener siempre una sonrisa en mi rostro y son mi motor para seguir adelante cada día.
2Pasión. Para tener éxito en los negocios y en la vida personal es importante hacer todo con mucha pasión y entrega. Este es un ingrediente fundamental para lograr los objetivos y amar cada día lo que uno hace. Si haces algo con pasión, contagias a todos lo que te rodean de esa pasión y entusiasmo por la vida. Esto ha marcado el estilo de mi trabajo.
3Compromiso. Luchar por lograr tus objetivos es la clave de ir mejorando continuamente. Debes ser tú quien sea el más interesado en cumplir las metas y objetivos que te planteas, si no, el negocio no será un éxito. He sido exitosa porque no me he conformado, siempre voy más allá de lo que me piden, pienso siempre en hacer las cosas mejor, siendo innovadora y agresiva.
4Inteligencia. Para saber que uno no lo sabe todo y que siempre podemos aprender algo de los demás, y de esa manera tener la habilidad de rodearse de un talentoso equipo de trabajo con gente capaz de realizar las tareas en cada emprendimiento. Inteligencia para pensar siempre en grande. Hay que estar convencido de que lo que uno se propone es lo correcto, de esa manera no habrá ni una montaña alta. Se trata de atreverse a soñar en grande y mentalizarse de que es realizable.
5Sencillez. Ser siempre tú y conservar la humildad. Muchos son los que tratan de encontrar soluciones rápidas y triunfos apresurados sin entender que el Éxito o el Triunfo es simplemente el resultado de nuestro crecimiento interno, y de nuestro don de gente y trato hacia los demás. Cada quién tiene su importancia y mérito y esto siempre hay que saber reconocerlo. Además, no debemos de perder de vista nuestros orígenes, de dónde venimos, y de esta forma mantener los pies sobre la tierra.