Uno de las principios que todo consumidor debe seguir es mantener en buen estado los aparatos electrodoméstico, ya que contribuye al ahorro de energía y la reducción de gastos. Estos son algunos consejos que le ayudarán a bajar su consumo mensual de luz:
Focos: cambie los focos incandescentes por los fluorescentes, porque consumen 4 veces menos energía y duran hasta 10 veces más.
Plancha: Planche una vez por semana. No lo haga en pequeñas cantidades, ni a diario.
Refrigeradora: Cuando abra las puertas, hágalo por un período de tiempo breve y ciérrelas de inmediato para mantener el aire frío y ahorra energía
Lavadora: Procure llenar la lavadora de ropa tomando en cuenta la capacidad de la máquina.
Televisión: No la mantenga encendida innecesariamente.
El estudio, que abarcó 17,000 cuentas inversionistas que habían realizado compras de por lo menos 25 acciones durante el período 1990 a 1996, lo realizaron el profesor Joshua Coval (de la Universidad de Harvard) y otros dos investigadores en el año 2002.
¿Resultados? Tomando en cuenta el riesgo de la inversión y otros factores, el estudio encontró que, en promedio, las inversiones obtuvieron un rendimiento de 44% anual, frente al 14.5% de crecimiento logrado por el índice Wilshire 5000, que mide el comportamiento de la totalidad de las acciones listadas en las bolsas de valores de EU. Durante dicho lapso el Standard & Poor 500 creció de 360 a 741, o sea un crecimiento promedio anual cercano al 15%. ¿Conclusión? Sí, es posible obtener de manera sistemática un rendimiento superior al 11% o 12% anual (que es el promedio histórico del mercado) invirtiendo a corto plazo en la bolsa de valores.
Esto implica tener el conocimiento de las variables bursátiles que le permitirían saber cuándo comprar y cuándo vender. Si usted considera que tiene el conocimiento, inténtelo, pero arriesgando solamente una pequeña parte de su capital.
Si no, es mejor que se limite a invertir en un fondo mutuo indexado. De lo contrario, quedará inmerso en el 80% de los inversionistas a corto plazo que obtienen rendimientos muy inferior al 11% o 12% anual que, a largo plazo, es posible obtener de la bolsa.