Así se vende a Panamá en el mercado internacional para atraer a los pensionados y jubilados extranjeros con el fin de que pasen sus días de merecido descanso en este país, y traigan sus dineros para generar riqueza, obviamente.
Competir en este mercado se ha convertido para Panamá en un nuevo filón el cual apunta muy bien hacia un mercado potencial de varios millones de personas que, especialmente en Norteamérica, buscarán en los próximos años donde disfrutar del merecido descanso luego de una larga vida laboral, a menores costos para aprovechar más sus pensiones y jubilaciones.
Panamá es uno de los pocos países que ofrece abundantes facilidades y descuentos a sus ciudadanos de la tercera y cuarta edad. Estos mismos beneficios se aplican a los extranjeros radicados en el país que cumplan con los requisitos de edad estipulados, lo cual es un atractivo superlativo que ni en sus países de origen gozan, como descuentos en la tarifa eléctrica, en su consumo personal de alimentos, en pasajes aéreos, etc.
Pero Panamá también tiene que balancear la gratitud que da a sus adultos mayores con la capacidad de generar ingresos para compensar estos sacrificios fiscales, máxime que los estudios previos sobre proyección del crecimiento poblacional apuntan a un incremento sustancial de la masa de jubilados y pensionados por edad en los próximos diez años, frente a una disminución paulatina de la población en edad de generar riqueza, para que no queden nuestros abuelos en condiciones precarias por causa de no tener para pagarles su pensión.