La región de París lanzará una campaña para atraer a visitantes extranjeros, tras la caída del sector turístico a raíz de los atentados del 11 de septiembre contra Estados Unidos y los ataques de respuesta a posiciones del régimen integrista islámico talibán en Afganistán.
Con la vista puesta sobre todo en el turismo de estadounidenses, el que más ha descendido, la Oficina de Turismo de París y empresas particulares lanzarán una campaña de cara a las navidades bajo el nombre de "Christmas Shoping", se informó ayer.
Esta campaña está destinada principalmente al turismo de lujo y ya se ha llegado a un acuerdo con hoteles de alto nivel, grandes almacenes y compañías aéreas, según el vespertino francés "Le Monde".
Según datos del Comité de Turismo de la región de París, el volumen de negocios de los profesionales del sector ha descendido entre un 25 y un 40%. Aunque ya se había registrado una bajada tras los atentados contra las Torres Gemelas en Nueva York y el Pentágono en Washington, el volumen de negocios ha descendido aún más tras el inicio de la respuesta estadounidense y británica contra Afganistán.
El Comité de Turismo asegura que las mayores pérdidas corresponden a los viajeros que proceden de países lejanos y al turismo de lujo, y muestra gran prudencia sobre lo que puede ocurrir en los próximos meses, porque "ello está ligado a la duración y la naturaleza de la respuesta, la seguridad en París y en Europa y el temor a una recesión económica más generalizada".
Desde los atentados del 11 de septiembre, la afluencia de turistas estadounidenses a París se ha reducido a la mitad y en una cuarta parte la de japoneses.
Los museos también sufren una bajada de visitas del orden del 20%, agrega el Comité de Turismo. Además, la crisis en el sector ha acentuado las dificultades del parque Futuroscope de Poitiers (oeste de Francia), que no confía este año en superar la cifra de dos millones de visitantes, lejos del récord de 2,9 millones de 1997.
El grupo Amaury, que compró el complejo por 42,2 millones de euros, tuvo unas pérdidas de 7,62 millones de euros el pasado ejercicio, con un presupuesto de 91,4 millones de euros, y espera un balance similar para 2001.