El pleno del Parlamento Europeo (PE) ha ratificado ayer su acuerdo con los gobiernos de la UE para limitar a partir del próximo mes de enero las primas que reciben los banqueros y para imponer a las entidades financieras mayores requisitos de capital.
Con 620 votos a favor, 27 en contra y 35 abstenciones, los eurodiputados han respaldado un texto que ya cuenta con el visto bueno de los Estados miembros de la Unión Europea (UE), por lo que su entrada en vigor está garantizada.
Así, desde enero del próximo año, sólo un 30% de las bonificaciones a los banqueros podrán pagarse en efectivo -un 20 por ciento en el caso de las más grandes- y al menos la mitad de esos fondos tendrán que abonarse como capital contingente, es decir, dinero al que pueda recurrir la entidad en caso de dificultades.
El pago de entre el 40 y el 60% de las primas se deberá aplazar al menos tres años y el banco podrá recuperarlas en caso de que las inversiones no tengan los resultados esperados.
El acuerdo obligará también a vincular la cuantía de las bonificaciones a los salarios y cubrirá los pagos en forma de fondo de pensiones haciéndolos depender de la situación de los bancos para evitar que los directivos puedan salir de una entidad en crisis con grandes sumas para su retiro.