El Parlamento taiwanés está paralizado por la negativa de la oposición a dejar que se vote una reforma de ley que permite la importación de vacuno estadounidense con trazas de ractopamina, un aditivo alimentario que produce carne menos grasa.
La disputa se centra en el intento de reforma del Acta de Sanidad Alimentaria, clave, según el Gobierno, para desbloquear las negociaciones comerciales con Estados Unidos.
En las inmediaciones del Parlamento, los opositores también han encontrado el apoyo de grupos cívicos, que se manifiestan en contra de la importación del vacuno estadounidense.
Mientras el Gobierno asegura que niveles bajos de ractopamina, permitida en EE.UU., no afectan negativamente a la salud, el opositor Partido Demócrata Progresista (PDP) considera el aditivo alimentario dañino para la salud y apunta a que está prohibido en numerosos países, incluida la Unión Europea.
El gobernante Partido Kuomingtang (KMT) dispone de la mayoría absoluta, con 64 parlamentarios, mientras que la oposición solo cuenta con 46 sillas.
El presidente taiwanés, Ma Ying-jeou, ha pedido a la oposición “un comportamiento raciona” y “tener en cuenta el bien del país”, ya que Washington ha insinuado que no desbloqueará las negociaciones con Taiwán si no se permite la importación de su vacuno.
El máximo dirigente de la oposición, el ex primer ministro Su Tseng-chang, expresó su apoyo a los parlamentarios de su partido, el PDP, y pidió al Gobierno que “corrija sus errores”. Taiwán ha señalado que la aprobación de las reformas facilitaría la reanudación de las negociaciones.