Los trabajadores de la fábrica de Volkswagen en Bruselas pararon durante la pasada noche en protesta por la falta de noticias de la dirección alemana del grupo sobre el posible recorte de empleos en la planta.
El paro comenzó durante las últimas horas del turno de tarde y se extendió al de la noche. La fábrica no abrirá hasta la noche del domingo, por lo que hasta entonces no puede haber más paros.
Una sindicalista explicó ayer a la radio pública RTBF que algunos trabajadores pararon "con lágrimas en los ojos" ante la falta de noticias del Consejo de Vigilancia de VW, que se reunió el viernes en Alemania para analizar un plan estratégico y posibles recortes en algunas plantas, sobre los que no anunció nada.
La fábrica de VW en Bruselas da empleo directo a 5.400 personas, mientras que los diez principales proveedores de componentes emplean a otro millar de trabajadores.
Las instalaciones fabrican unas 193.000 unidades del modelo Golf, así como 11.000 del Polo, y necesitan producir un mínimo de 200.000 unidades para ser rentables.
El diario socialista flamenco "De Morgen" cree que la fábrica de Bruselas ha sido traicionada por el sindicato alemán IG Metall, que habría exigido a la dirección la repatriación a suelo germano de la producción del Golf a cambio de otras concesiones. Por su parte, el francófono "Le Soir" recuerda que el cierre de la fábrica lo descartó el anterior presidente de VW, Bernd Pischetsrieder, pero se desconocen los planes de Martin Winterkorn.
Los analistas de la OPEP abogan por profundizar esa rebaja de suministros, la primera desde 2004, para prevenir un crecimiento exagerado de los inventarios durante el segundo trimestre de 2007.